El intendente de Pilar, Federico Achával, cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional y sostuvo que sus consecuencias se expresan en las fábricas, el empleo y las deudas de los hogares. Tras la visita de la Liga de Intendentes a Bahía Blanca, el jefe comunal también se refirió a las discusiones internas del peronismo y manifestó su confianza en que el espacio podrá construir una síntesis que priorice las necesidades de la población.
Uno de los indicadores que utilizó para describir la situación productiva fue la circulación de trabajadores en el Parque Industrial de Pilar. Según precisó, el ingreso diario pasó de un promedio histórico de 35.000 personas a 28.000, una reducción que vinculó con cierres de empresas y despidos. A ese panorama sumó una advertencia: al menos otras 50 compañías atraviesan, de acuerdo con su descripción, una situación límite que pone en riesgo su continuidad.
Achával reclamó medidas de protección para la industria nacional y el empleo, y contrapuso las dificultades que observa en su distrito con el discurso del Ejecutivo nacional. En su análisis, los anuncios macroeconómicos no encuentran correspondencia en la situación de las familias que pierden poder adquisitivo ni en la de los establecimientos que enfrentan problemas para mantener su actividad.
Las deudas como expresión de la crisis
El intendente también puso el foco en el sobreendeudamiento familiar, después de reunirse con el diputado nacional Germán Martínez y legisladores del espacio para respaldar iniciativas destinadas a abordar esa problemática. Según señaló, en Pilar hay alrededor de 160.000 personas con problemas de deudas, de las cuales más de 60.000 se encuentran en mora.
Para el jefe comunal, esas dificultades forman parte del mismo escenario que afecta a la producción y al trabajo. Por eso, cuestionó que el Gobierno nacional niegue la existencia de una recesión mientras los municipios deben atender demandas vinculadas con el deterioro de los ingresos y las condiciones de vida.
La disputa por el futuro del peronismo
Consultado sobre las tensiones dentro del movimiento, Achával defendió a la Liga de Intendentes como un ámbito concentrado en las urgencias del territorio, entre ellas la educación, el empleo y la contención social. Sostuvo que las diferencias atraviesan a distintas fuerzas políticas y al conjunto de la sociedad, y expresó que “el peronismo sabrá sintetizar sus posiciones a través de ideas y priorizando el interés de la gente”.
En ese marco, cuestionó la profundización de la grieta como estrategia electoral del oficialismo nacional y reclamó tranquilidad y certidumbre para la población. Aunque consideró prematuro hablar de candidaturas, dejó planteada la aspiración del espacio municipal: que un intendente o una intendenta conduzca la provincia de Buenos Aires y lleve a la gobernación la experiencia de gestionar las demandas cotidianas de los distritos.