Merlo se ubicó como uno de los distritos con menor índice delictivo del Conurbano bonaerense, según los últimos datos difundidos por el Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC).
De acuerdo a ese relevamiento, el partido registra 1.946 delitos cada 100.000 habitantes, lo que lo posiciona con la segunda tasa más baja entre los 24 municipios que integran el Gran Buenos Aires.
Desde la intendencia celebraron el dato, aunque aclararon que el resultado obliga a profundizar el trabajo en materia de seguridad.
La estrategia: tecnología y patrullaje
En un comunicado, desde el Municipio explicaron que el abordaje de la seguridad se plantea de forma integral. Entre las medidas destacaron la instalación de más de 9.000 cámaras de monitoreo en todo el distrito para tareas de prevención, reconstrucción de hechos y aporte de pruebas a la Justicia.
Además, señalaron que con fondos propios sostienen la compra de patrulleros, el mantenimiento y el combustible, pese a que la Policía bonaerense depende del gobierno provincial.
El esquema incluye la articulación diaria entre el Programa de Protección Ciudadana municipal, la Policía de la Provincia, la Justicia y las distintas áreas del Ejecutivo local.
Prevención más allá del delito
El Municipio remarcó que la política de seguridad no se limita a la persecución del delito, sino que comienza antes con inversión en educación, deporte, cultura y desarrollo social.
En ese marco, mencionaron también el trabajo que se realiza dentro de las unidades penitenciarias ubicadas en Merlo, con acompañamiento a personas privadas de la libertad y a sus familias, programas de formación laboral y acceso a educación primaria, secundaria y universitaria para reducir la reincidencia.
"Estamos orgullosos del resultado, pero no satisfechos. Ser segundos no significa que el problema esté resuelto. Mientras haya un vecino que sea víctima de un delito, tenemos trabajo por hacer", señalaron desde la comuna.