Los trabajadores de Dánica mantienen un acampe frente a la fábrica de Llavallol para rechazar el cierre de la planta, anunciado por la empresa para el 30 de septiembre. Alrededor de 30 empleados participan de la medida y se organizan en turnos para sostener la presencia en el establecimiento mientras esperan el resultado de las gestiones ante el Ministerio de Trabajo.
Según relató Sebastián Guastavino, uno de los trabajadores, el personal encontró el 19 de septiembre un aviso que daba cuenta del cierre y recibió posteriormente un mensaje por WhatsApp. Los empleados cuestionan el modo en que se les comunicó una decisión que afecta la continuidad de sus puestos y reclaman información sobre los pasos que dará la compañía.
La causa del cierre, en discusión
La empresa vincula la medida con una caída del consumo. Los trabajadores rechazan ese argumento porque sostienen que no coincide con el nivel de producción que venía registrando la planta. Esa diferencia será uno de los puntos de la discusión con los propietarios en la instancia convocada por la autoridad laboral.
La expectativa de los empleados está puesta en la audiencia con el Ministerio de Trabajo y la firma. Buscan una alternativa que permita mantener la actividad antes de que llegue la fecha comunicada para el cierre. Mientras tanto, el acampe mantiene visible el reclamo en la puerta del establecimiento.
Un antecedente de 2023
La continuidad de la planta ya había sido motivo de conflicto a fines de 2023. En aquel momento, con participación del sindicato y del Gobierno bonaerense, los trabajadores lograron que Dánica siguiera produciendo en Llavallol.
Ese antecedente vuelve a estar presente en el reclamo actual, aunque la empresa fijó ahora una fecha concreta para cesar las operaciones. Con el 30 de septiembre próximo, los empleados piden que la negociación avance antes de que la decisión se ejecute y se pierdan los puestos de trabajo.