El Senado sesiona hoy al mediodía para tratar dos proyectos clave del Gobierno: la reforma del régimen de Zonas Frías y la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central. La iniciativa sobre tarifas de gas ya tiene media sanción de Diputados y, si se aprueba, se convertirá en ley con impacto en más de un millón de usuarios de 90 ciudades del país, entre ellas Mar del Plata.
La convocatoria fue acordada ayer en Labor Parlamentaria entre La Libertad Avanza, que preside Patricia Bullrich, la UCR, el PRO y bloques provinciales. El temario incluye primero planteos de cuestiones de privilegio del bloque justicialista, por lo que se estima que el debate de fondo comenzará cerca de las 14.
Para asegurar la sesión, LLA aceptó modificar el texto votado en Diputados sobre el Banco Central: se mantendrá la exclusividad del Senado para designar o remover directores y se estableció que para la remoción no se exigirán dos tercios sino una mayoría agravada de 37 votos.
El punto más conflictivo: quiénes se quedan sin subsidio
La reforma de Zonas Frías es la que genera la mayor tensión y divide de forma transversal a los bloques. El enfrentamiento es entre los senadores del norte del país, que apoyan el recorte, y los de distritos que perderían el beneficio.
El régimen actual otorga un descuento del 30% sobre el gas consumido y del 50% para hogares vulnerables —beneficiarios de AUH, jubilados con haberes bajos, monotributistas sociales, entre otros—. La ampliación votada en 2021 por la Ley 27.637 sumó a más de un millón de usuarios de ciudades de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y San Luis.
El Gobierno argumenta que esa ampliación incorporó zonas "sin condiciones climáticas equivalentes", desnaturalizó el carácter focalizado del sistema y disparó el costo fiscal. Señala que en 2021 la alícuota del 5,3% que se cobra en las facturas para financiar el fondo alcanzaba, pero que tras el sinceramiento tarifario de 2025 debió subir al 7,5% y aun así requiere aportes del Tesoro.
Cómo quedaría el nuevo esquema y el juego de alianzas
Por eso, el proyecto propone que el subsidio se mantenga solo para la Patagonia, Malargüe y la Puna, y que se sostenga en las zonas incorporadas en 2021 únicamente para hogares de menores ingresos incluidos en el SEF (Subsidios Energéticos Focalizados), es decir, con ingresos de hasta tres Canastas Básicas Totales, o con Certificado de Vivienda Familiar (Renabap) o Pensión de Veteranos de Malvinas.
De aprobarse, perderían el beneficio general las ciudades bonaerenses, santafesinas, cordobesas, mendocinas y puntanas sumadas en 2021.
El Ejecutivo busca compensar el apoyo de provincias del norte —Salta, Catamarca, Corrientes y Misiones— con la promesa de un subsidio eléctrico para el verano, lo que le permitiría ahorrar unos 272 millones de pesos en subsidios al gas.
La iniciativa es rechazada por los radicales mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri, el bonaerense Maximiliano Abad, el pampeano Daniel Kroneberger y la mayoría del bloque del PJ, pero podría sumar votos de aliados del norte e incluso de algunos peronistas.