Salta implementará un Sistema de Alertas Tempranas para identificar a estudiantes secundarios que se encuentren en riesgo de abandonar la escuela y permitir una intervención pedagógica antes de que la desvinculación sea definitiva.
La herramienta utilizará la información cargada en el Sistema Integral de Información Digital Educativa y analizará diferentes indicadores vinculados con las trayectorias escolares, como la asistencia a clases, las calificaciones, la repitencia y la sobreedad.
Cuando el programa detecte una combinación de factores que represente un riesgo, emitirá una alerta destinada a los equipos directivos, supervisores y autoridades educativas. A partir de ese aviso, cada establecimiento deberá analizar la situación y desplegar estrategias de acompañamiento.
El objetivo es que las dificultades no sean advertidas recién cuando el estudiante haya dejado de concurrir, sino intervenir mientras todavía mantiene algún vínculo con la institución.
De una experiencia piloto a su implementación
La ministra de Educación y Cultura, Cristina Fiore, explicó que la Provincia trabaja desde hace dos años en la problemática y que el sistema comenzó con una experiencia piloto desarrollada en 50 escuelas.
La prueba contó con el acompañamiento del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento. Según el Gobierno provincial, los resultados permitieron avanzar hacia la presentación del Sistema de Alertas Tempranas.
“Como sociedad, no podemos privarnos del valioso aporte que puede hacer un estudiante para el crecimiento de Salta”, expresó Fiore.
La funcionaria señaló que la plataforma se convertirá en una herramienta estratégica para supervisores y directivos, quienes podrán abordar de manera integral las distintas causas que influyen en el abandono escolar.
Los datos como punto de partida
La información permitirá advertir patrones de inasistencias reiteradas, bajo rendimiento, repitencia o diferencias significativas entre la edad del estudiante y el año que cursa. Sin embargo, la alerta será apenas el comienzo del trabajo.
Detrás de cada indicador pueden existir problemas económicos, familiares, laborales, dificultades de aprendizaje, situaciones de violencia, falta de transporte o responsabilidades de cuidado que recaen sobre adolescentes. Por eso, la efectividad del sistema dependerá de la capacidad de las escuelas y del Estado para transformar el aviso digital en una respuesta concreta.
El desafío no será solamente identificar quién está en riesgo de abandonar, sino garantizar los recursos pedagógicos, sociales e institucionales necesarios para que pueda continuar estudiando.