La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa rechazó las nuevas reglas establecidas por la Comisión Nacional de Valores para el movimiento de fondos dentro del mercado de capitales.
La controversia se originó a partir de la Resolución General 1166/2026, que dispuso que las transferencias bancarias serán la única modalidad habilitada para la recepción y entrega de dinero entre los agentes registrados y sus clientes.
La modificación limita la utilización de cheques, una herramienta ampliamente extendida entre productores, pymes y empresas que la emplean para organizar pagos, financiar capital de trabajo y administrar plazos comerciales.
El impacto sobre la producción
CARBAP advirtió que la decisión tendrá una incidencia particular sobre el sector agropecuario debido al uso habitual de cheques dentro de sus circuitos comerciales y financieros.
La entidad sostuvo que la modificación también alcanzará al conjunto de las pymes productivas, que recurren a esos instrumentos ante las dificultades para acceder al crédito bancario tradicional.
Desde la organización reconocieron como legítimo el objetivo estatal de garantizar una mayor transparencia y trazabilidad de las operaciones, pero cuestionaron que los mecanismos de control terminen restringiendo herramientas legales y trasladando nuevos costos a productores y empresas.
Reclamo por reglas estables
Otro de los cuestionamientos se concentra en la falta de previsibilidad que generan los cambios regulatorios cuando se modifican, en plazos reducidos, las condiciones utilizadas por las empresas para planificar su financiamiento.
CARBAP pidió que la resolución sea revisada y que la CNV abra una instancia de diálogo con los sectores afectados.
“La Argentina necesita reducir costos, ampliar el acceso al crédito y generar reglas estables para producir e invertir”, afirmó la entidad, que rechazó nuevas restricciones capaces de encarecer el financiamiento productivo.