Solange “Sol” Abraham se consagró campeona de Gran Hermano: Generación Dorada después de imponerse en la gran final frente a Yisela “Yipio” Pintos. La participante misionera volvió a la casa más famosa del país después de 15 años y terminó haciendo historia dentro del reality.
La definición se llevó a cabo este miércoles y tuvo una votación récord: según anunció Santiago del Moro, se registraron más de 30 millones de votos. De esta manera, Solange se quedó con el premio mayor de $70 millones, una casa prefabricada, un reintegro de gastos con tarjeta de crédito mediante una billetera virtual y el tradicional trofeo realizado por el orfebre Payarols.
La historia de Solange con Gran Hermano comenzó mucho antes de esta edición. En 2011 participó de una de las temporadas del reality y alcanzó el quinto puesto, luego de permanecer 126 días dentro de la casa.
Quince años después, aceptó el desafío de regresar para formar parte de Gran Hermano: Generación Dorada. Su estadía en esta oportunidad tuvo un particular recorrido, ya que fue expulsada en el día 108 de competencia después de manifestar en reiteradas oportunidades sus deseos de abandonar el programa para reencontrarse con su hija.
Sin embargo, su historia todavía tenía un capítulo pendiente. Tras la salida de Gladys “La Bomba Tucumana”, la producción le entregó un Golden Ticket que le permitió regresar al juego. Desde entonces permaneció otros 64 días hasta alcanzar la gran final.
Con sus dos participaciones, Solange acumuló 298 días dentro de la casa y se convirtió en la participante argentina que más tiempo pasó en el reality.
La definición comenzó el 2 de septiembre, cuando Mariela Prieto quedó eliminada en el sexto puesto. Luego abandonaron la casa Yanina Zilli, Luana Fernández y Charlotte Caniggia, quien terminó finalmente en el tercer lugar y recibió $10 millones como premio.
La temporada de Gran Hermano Generación Dorada comenzó el 23 de febrero y terminó el 16 de septiembre, con un total de 204 días de competencia. De esta manera, igualó la duración de la edición anterior, que había tenido como ganador a Santiago “Tato” Algorta.
Con su triunfo, Solange se convirtió nuevamente en protagonista de la historia de Gran Hermano y logró algo que parecía difícil de repetir: regresar al reality después de 15 años y terminar levantando el trofeo de campeona.