El PRO de Bragado impulsó una propuesta para modificar el funcionamiento de la red vial rural y avanzar hacia un modelo similar al implementado en Junín, basado en una mayor participación de los productores en la planificación, administración y seguimiento de los trabajos.
El proyecto coloca bajo discusión el estado de los caminos rurales, el destino de los recursos provenientes de la tasa vial y la necesidad de establecer mecanismos más directos de control sobre las tareas de reparación y mantenimiento.
Productores con mayor participación
La experiencia tomada como referencia contempla una estructura de gestión que incorpora a representantes del sector agropecuario en la definición de prioridades. El objetivo es que quienes utilizan diariamente los caminos puedan intervenir en la planificación y evaluar la calidad de los trabajos.
Desde el PRO bragadense consideran que el esquema permitiría mejorar la transparencia en la utilización de los fondos y ofrecer respuestas más rápidas ante los problemas que afectan la circulación, especialmente durante los períodos de lluvias.
La situación de la red vial resulta central para la actividad productiva, pero también para la vida cotidiana de las familias rurales, el transporte escolar, el acceso a establecimientos educativos y el ingreso de ambulancias o servicios de emergencia.