Las cuentas públicas de la provincia de Buenos Aires finalizaron el primer semestre de 2026 con un déficit financiero de $876.057 millones, equivalente al 4,2% de los recursos totales.
El resultado muestra una moderación respecto del mismo período de 2025, cuando el déficit equivalía al 5,4% de los ingresos. Sin embargo, el informe de ejecución presupuestaria elaborado por la consultora Sigma Análisis Económico atribuyó esa reducción a una contracción del gasto provincial.
Los recursos totalizaron $20,74 billones y disminuyeron un 1,4% interanual en términos reales. Frente a esa caída, el gasto total fue reducido un 2,6% respecto del primer semestre del año anterior.
La deuda fue el único rubro que creció
La mayoría de los componentes del gasto corriente quedó por debajo de la inflación. Las erogaciones en personal retrocedieron un 0,8% real, las jubilaciones cayeron un 0,3% y los gastos operativos vinculados con bienes, servicios y funcionamiento disminuyeron un 6,2%.
El pago de intereses de la deuda pública fue la excepción: registró un incremento real interanual del 19,2%.
La diputada provincial Silvina Vaccarezza, integrante de la Comisión de Presupuesto e Impuestos, consideró que la masa salarial y el funcionamiento del Estado quedaron convertidos en variables de ajuste mientras aumentaron los compromisos financieros.
La obra pública sufrió el recorte más fuerte
El gasto de capital, que incluye inversión y obra pública, alcanzó los $971.008 millones y experimentó una caída real del 30,8% respecto del primer semestre de 2025.
Vaccarezza cuestionó que la infraestructura vuelva a utilizarse como herramienta de contención fiscal y sostuvo que la paralización de obras afecta el crecimiento productivo y la calidad de vida en el territorio bonaerense.
La lectura política de la legisladora apunta contra la administración de Axel Kicillof, aunque los propios datos también muestran el impacto que tienen sobre la Provincia la desaceleración económica y la reducción de los recursos nacionales.
Menos ingresos y transferencias a los municipios
La recaudación tributaria provincial cayó un 1,6% real. Ingresos Brutos continuó siendo el principal sostén de las cuentas, con una participación del 75,1%, pero resultó afectado por la menor actividad y el retroceso del consumo.
El Impuesto Inmobiliario fue la única excepción y creció un 15,9% real como consecuencia de las modificaciones incorporadas en la Ley Impositiva 2026. Los fondos tributarios nacionales, incluidos la coparticipación y los recursos de leyes especiales, disminuyeron un 3,2%.
La menor disponibilidad de ingresos también llegó a los distritos: las transferencias corrientes directas hacia los 135 municipios bonaerenses registraron una caída real del 2,3%.
Vaccarezza responsabilizó al ajuste del Gobierno de Javier Milei por el enfriamiento económico y sus consecuencias sobre la recaudación y la actividad provincial.