Diputados de cuatro espacios políticos presentaron un proyecto conjunto para reformar el Tribunal Fiscal de Apelaciones de la provincia de Buenos Aires, organismo encargado de resolver los conflictos entre los contribuyentes y el fisco bonaerense.
La iniciativa lleva las firmas de Facundo Tignanelli y Rubén Eslaiman, de Fuerza Patria; Diego Garciarena, de UCR + Cambio Federal; Alejandro Rabinovich y Fernando Rovello, del PRO; y Martín Rozas, de Unión y Libertad.
El objetivo declarado es actualizar una normativa con más de 55 años de vigencia y adecuar la estructura del Tribunal al crecimiento y la complejidad de los litigios tributarios.
Tres salas y un fondo específico
La reforma mantendría los nueve vocales actuales, pero los distribuiría en tres salas. Cada una estaría integrada por dos abogados y un contador público.
El proyecto también autoriza a cada vocal a contar con hasta tres relatores, quienes deberán poseer título de abogado o contador. Al menos uno tendrá que pertenecer a una profesión diferente de la del vocal al que asista.
Uno de los puntos centrales es la creación de una tasa del 0,60%, cuyos recursos serían destinados a un fondo específico para financiar tecnología, infraestructura y capacitación dentro del Tribunal.
Un organismo que ya estuvo en la negociación política
La iniciativa aparece después de que los cargos del Tribunal Fiscal quedaran involucrados en las negociaciones entre oficialismo y oposición por el endeudamiento provincial. Ahora, los legisladores proponen llevar la discusión al funcionamiento general del organismo y no limitarla a la designación de sus integrantes.
La composición multipartidaria del proyecto le otorga una base política amplia, aunque todavía deberá atravesar el debate en comisiones antes de llegar al recinto.