El bloque de Diputados de Unión por la Patria de la Provincia de Buenos Aires expresó su rechazo categórico al proceso de privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) impulsado por el Gobierno nacional.
A través de un comunicado, los legisladores señalaron que no se trata de "una mera operación empresaria" sino de "la entrega de un recurso estratégico, de un derecho humano y de una herramienta central para el desarrollo nacional". Calificaron la iniciativa como un retroceso económico, social, ambiental y soberano.
Rechazamos la privatización de AySA: es un retroceso económico, social, ambiental y soberano.
— Diputados Unión por la Patria - PBA (@diputadosuxp_ba) September 12, 2026
La Argentina necesita más agua potable y más cloacas. No menos Estado. pic.twitter.com/1czwyp5OFi
Perjuicio económico y alerta por tarifazos
Para los diputados del peronismo, privatizar AySA implica desprenderse de un activo rentable construido con inversión pública para transferir su renta futura a un grupo privado.
"La experiencia demuestra que este tipo de privatizaciones no alivian las cuentas públicas: las empeoran. El Estado termina asumiendo la deuda, garantizando ganancias en dólares y subsidiando a la empresa concesionaria", advirtieron.
En ese sentido, recordaron el antecedente de Aguas Argentinas en los años 90, cuando "las tarifas aumentaron más de un 80% en términos reales" y se expulsó a miles de familias del sistema. "La lógica privada es cobrar más por menos servicio", sostuvieron.
Además, alertaron que en la actualidad ya se aplicaron aumentos superiores al 300%, se recortó personal y se paralizaron obras, por lo que la privatización consolidaría "un modelo donde el usuario paga la crisis y el privado se queda con la ganancia".
Impacto social y ambiental en el conurbano
El segundo punto del documento pone el foco en el daño social y ambiental. "Donde no hay agua potable y cloacas, hay enfermedad, desigualdad y contaminación", señalaron.
Los legisladores remarcaron que durante la gestión privada anterior "la expansión se concentró exclusivamente en zonas de alto poder adquisitivo de CABA y Zona Norte" y que "el conurbano profundo fue abandonado porque no era rentable", incumpliendo el 60% de las inversiones comprometidas.
En contraste, destacaron que durante la gestión pública iniciada en 2006 por Néstor Kirchner "se incorporaron más de 11 millones de personas al servicio de agua y 8 millones a cloacas, priorizando el segundo y tercer cordón del conurbano".
El agua como bien soberano
Finalmente, el bloque definió la cuestión como un tema de soberanía: "El agua no es una mercancía. Es un derecho humano reconocido por la ONU y por nuestra Constitución".
"AySA controla la potabilización, la distribución y el tratamiento de efluentes del área más poblada del país. Entregar su control es entregar soberanía sobre el recurso más esencial para la vida, para la industria y para el futuro", afirmaron.
Y agregaron: "Ningún país desarrollado privatiza la gestión integral de su agua. Francia y Alemania, que en los 90 fueron modelo de privatización, hoy están re-estatizando sus servicios por el fracaso del modelo privado".
Por estos motivos, exigieron al Gobierno nacional "el cese del proceso privatizador y la inmediata reactivación de las obras y programas de expansión paralizados".
"La Argentina necesita más agua potable y más cloacas. No menos Estado", concluyeron.