En medio de la disputa que se empieza a abrir en el peronismo bonaerense por la sucesión de Axel Kicillof, Julio Alak ensaya una estrategia distinta a la de sus principales competidores internos.
Mientras Gabriel Katopodis y Jorge Ferraresi avanzan con una construcción más anclada en la gestión y en el entramado de intendentes del PJ, el jefe comunal platense busca sumar apoyos por fuera del peronismo y tejer puentes con sectores del radicalismo.
Una foto con mensaje político
La señal más reciente se dio este viernes, cuando Alak y Kicillof encabezaron junto a Federico Storani el homenaje a Sergio Karakachoff como ciudadano ilustre post mortem de La Plata. El acto, formalmente un reconocimiento a una figura histórica de la UCR y del movimiento de derechos humanos, tuvo una segunda lectura política: volvió a mostrar juntos a dirigentes que vienen conversando sobre la necesidad de acuerdos que trasciendan al peronismo.
No fue un hecho aislado. En marzo, Alak ya había participado con Storani, Ricardo Alfonsín y Pablo Nicoletti del homenaje a Raúl Alfonsín organizado por el Municipio y la Junta Central de la UCR. Allí había planteado la necesidad de “consensos amplios” y dejó una frase que hoy cobra otro peso: “Lo escucho a Alfonsín o Storani y no hay mucha diferencia cuando lo escucho a Axel”.
Los nombres del radicalismo que mira Alak
Pablo Nicoletti es uno de los dirigentes a seguir. Tras conducir la UCR platense, en agosto fue electo presidente de la Convención de la UCR bonaerense, un espacio clave de cara a la definición de alianzas para 2027. Mantiene buen diálogo con Alak y ya participó en julio de una convocatoria amplia encabezada por Kicillof con referentes políticos, sindicales, empresariales y eclesiásticos.
Otro vínculo que cultiva el intendente es con Raúl “el Turco” Cadaá, dirigente de larga trayectoria en la interna radical platense y bonaerense, ex secretario general de la gestión de Julio Garro y ex secretario de Modernización de la Cámara de Diputados. Históricamente ligado al sector de Maximiliano Abad, Cadaá es un operador con peso en la rosca local.
Una estrategia distinta dentro del MDF
Mientras Ferraresi apuesta a fortalecer su armado territorial con intendentes y Katopodis combina gestión de infraestructura con despliegue político, Alak busca posicionarse como el dirigente capaz de garantizarle continuidad al proyecto de Kicillof pero con una base ampliada.
En los últimos meses sumó contactos con referentes de distintas tradiciones políticas y empieza a ser mencionado dentro del Movimiento Derecho al Futuro como uno de los nombres con proyección para la Gobernación.
Sin lanzar formalmente su candidatura, Alak trabaja sobre una idea: que el candidato de Kicillof no quede encerrado exclusivamente dentro del kicillofismo. En ese esquema, una porción del radicalismo podría ser mucho más que una foto de un homenaje.