El Gobierno bonaerense declaró el estado de emergencia o desastre agropecuario para explotaciones rurales de 9 de Julio y sectores del partido de Necochea afectados por inundaciones y excesos hídricos.
La decisión se adoptó después de la evaluación técnica realizada por el Ministerio de Desarrollo Agrario y tendrá vigencia hasta el 31 de octubre de 2026. La medida busca aliviar la situación de los productores cuyas actividades agrícolas, ganaderas o apícolas sufrieron pérdidas como consecuencia de la acumulación de agua.
En 9 de Julio, la inundación llegó a comprometer alrededor de 200 mil hectáreas, una superficie equivalente a casi la mitad del área agropecuaria del distrito.
Beneficios para los productores afectados
Quienes obtengan el certificado correspondiente podrán acceder a prórrogas o exenciones impositivas, de acuerdo con el porcentaje de afectación acreditado en cada establecimiento. También estarán habilitados para gestionar beneficios crediticios contemplados en la legislación provincial.
Los productores deberán presentar la documentación requerida y demostrar los daños sufridos para ingresar al régimen de emergencia o desastre.
En Necochea, la medida comprende las zonas alcanzadas por los excesos hídricos y contempla tanto a productores agrícolas como ganaderos afectados por el deterioro de los caminos rurales, la imposibilidad de ingresar a los lotes y la pérdida de capacidad productiva.
Una crisis que golpea la producción
Las inundaciones provocaron dificultades para sembrar, trasladar hacienda y sacar la producción de los establecimientos. A eso se suma el deterioro de la infraestructura vial rural y la preocupación ante nuevos episodios de lluvias intensas.
La declaración representa un alivio para los sectores afectados, aunque productores y municipios insisten en la necesidad de avanzar con obras hídricas y mantenimiento de caminos que permitan reducir el impacto de futuras inundaciones.