La posibilidad de conformar un frente electoral entre la Unión Cívica Radical, La Libertad Avanza y el PRO abrió una nueva discusión dentro del radicalismo bonaerense. Natalia Quintana rechazó esa alternativa y cuestionó que la eventual coalición tenga como principal punto de encuentro la necesidad de imponerse en las elecciones de 2027.
“El único objetivo es ganar, no es gobernar”, sostuvo la dirigente radical al marcar distancia de quienes impulsan un entendimiento con los espacios conducidos por Javier Milei y Mauricio Macri.
Para Quintana, una alianza electoral no puede limitarse a reunir fuerzas opositoras detrás de una candidatura, sino que debe contar con acuerdos programáticos, equipos de trabajo y una propuesta concreta para administrar la provincia de Buenos Aires.
La discusión dentro del radicalismo
El planteo aparece en medio del debate interno que atraviesa la UCR respecto de su estrategia para 2027. Mientras algunos sectores promueven una coalición amplia para enfrentar al peronismo bonaerense, otras voces reclaman recuperar la identidad partidaria y evitar acuerdos que diluyan las posiciones históricas del radicalismo.
Quintana se ubicó dentro de este último sector y puso en duda que la convivencia entre radicales, libertarios y dirigentes del PRO pueda sostenerse después de una eventual victoria electoral.
La dirigente insistió en que cualquier construcción política debe explicar no solamente cómo pretende ganar una elección, sino también qué políticas impulsará, qué intereses representará y de qué manera resolverá los problemas cotidianos de la población.
Una advertencia hacia 2027
Las declaraciones volvieron a exponer las diferencias que existen dentro de la UCR bonaerense frente al acercamiento promovido por sectores de La Libertad Avanza y el PRO.
Con el calendario electoral todavía distante, la discusión ya comenzó a ordenar posiciones: una parte del radicalismo apuesta por integrar una coalición opositora, mientras otra advierte que un frente sostenido únicamente por la conveniencia electoral podría convertirse en una sociedad sin proyecto de gobierno.