Empresarios y fabricantes de calzado nacional comenzaron a organizarse para enfrentar la profunda crisis que atraviesa el sector y anunciaron un plan de lucha que incluye una nueva protesta el 24 de septiembre y una Marcha Nacional del Calzado prevista para el 22 de octubre.
La iniciativa surgió de manera espontánea entre pequeños y medianos productores, luego de dos movilizaciones realizadas en General Paz y Lomas del Mirador, zona considerada el corazón de la industria.
De un café a un plan de lucha nacional
Lito Albano, dueño de la marca Luna Chiara, confirmó que el movimiento nació tras una charla informal y que en solo 15 días ya sumó a casi 280 empresarios en un grupo de WhatsApp.
"Nos juntamos en un café y dijimos que algo teníamos que hacer. Empezamos a convocar por nuestra cuenta y sin apoyo de nadie. Ya hicimos dos manifestaciones con una convocatoria muy importante y ahora estamos trabajando para que la del 24 de septiembre sea todavía más grande", relató a Mundo Gremial.
El objetivo final es una gran marcha nacional, cuyo escenario deseado es Plaza de Mayo. "Todavía estamos definiendo el lugar, pero la movilización se va a hacer porque ya no se puede soportar", advirtió.
Más de 8.000 puestos perdidos y fábricas cerradas
El anuncio se da en un contexto de fuerte retroceso laboral. Según la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), el sector perdió más de 8.000 puestos de trabajo desde el inicio del gobierno de Javier Milei.
Entre los casos más recientes se cuentan el cierre de la planta de Dass en Eldorado, Misiones, y el cierre de Coopershoes en Las Flores, donde trabajaban alrededor de 150 operarios.
"Se notó el cambio a partir de 2024 y cada vez estamos peor. Estamos cayendo en la agonía de casi una muerte segura", alertó Albano.
"Es imposible competir"
Los fabricantes denuncian una caída estrepitosa de las ventas y la imposibilidad de competir con el producto importado.
"Uno trata de mantener los precios porque lo que viene de afuera llega altamente subsidiado. La ganancia es mínima y no alcanza para pagar alquileres, sueldos, servicios e impuestos. Es imposible competir de esta manera", explicó el dueño de Luna Chiara.
En esa línea, lanzó un mensaje directo al presidente y al ministro de Economía: "Le pedimos al Gobierno que piense en el sector industrial, que es el que genera trabajo. La clase media está desapareciendo: ya es pobre y los pobres están pasando a ser indigentes. Mucha gente de la clase media y trabajadora lo votó y hoy está padeciendo las consecuencias".
La misma preocupación expresó Jorge, dueño de calzados Jorginho y con 55 años en el rubro: "Vine a cobrar y no me pueden pagar. Me devolvieron zapatos y tampoco me compran. Los aparadores me piden trabajo desesperadamente y yo quisiera dárselo, pero no tengo pedidos. Si el comercio no vende, no nos compra y toda la rueda se detiene. Nosotros queremos trabajar".
El empresario aseguró que nunca vivió una crisis similar y reveló un cambio de postura entre sus colegas: "Hubo mucha gente del rubro que lo votó, más de la que no lo votó. Ahora muchos dicen que no lo vuelven a votar".
Desde el sector piden medidas urgentes para promover el consumo de calzado argentino. "Esta carrera no la vamos a abandonar", concluyeron.