viernes 11 de septiembre de 2026
- Edición Nº2837

País

Economía

Alerta en la industria textil: 6 de cada 10 máquinas están paradas y el 70% de la ropa que se vende es importada

07:25 | La Fundación Pro Tejer y la Federación de Industrias Textiles denunciaron que la apertura comercial sin medidas de competitividad está destruyendo al sector. Mientras las importaciones de indumentaria marcan récords históricos, la producción local cayó más del 24% y el uso de la capacidad instalada se desplomó al 39%.



La crisis de la industria textil argentina se profundiza. Según datos de la Fundación Pro Tejer y la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), el mercado interno ya se abastece en un 70% con productos del exterior, un giro drástico respecto al histórico equilibrio 50/50 entre producción nacional e importaciones.

El sector apunta directamente contra el modelo comercial de la gestión de Javier Milei. Aseguran que la veloz apertura importadora, la desregulación total y la apreciación del tipo de cambio real no fueron acompañadas por una baja de impuestos, mejoras logísticas o financiamiento para la industria local.

Caída desigual: se desploman los insumos, crece la ropa terminada

Los números del primer semestre lo exponen con crudeza. Si bien las importaciones totales de textiles cayeron 20% en volumen y 5% en valor -con 177.356 toneladas por U$S 911 millones-, el derrumbe es desigual y golpea a la producción nacional.

La caída se concentra en los primeros eslabones de la cadena productiva: materias primas (-33%), hilados (-43%), tejidos planos (-52%) y tejidos de punto (-34%). Para Pro Tejer, esto es consecuencia directa de la menor actividad fabril y el sobrestock en el mercado interno.

En contraste, la ropa terminada que llega del exterior no para de crecer y está en niveles récord. Las importaciones de indumentaria subieron 62% en toneladas y 36% en dólares, mientras que las confecciones para el hogar -sábanas, toallas y mantelería- crecieron 26% y 7% respectivamente.

Denuncian "competencia fraudulenta" y subfacturación

Desde FITA denuncian que no se trata solo de competencia, sino de "competencia fraudulenta". Señalan que las rebajas impositivas y la desburocratización beneficiaron casi exclusivamente a los importadores. La industria local, en cambio, sigue cargando con alta presión tributaria, costos logísticos y sin acceso a crédito.

A esto se suma la competencia desleal de plataformas como Shein y Temu, que ingresan productos sin pagar aranceles, y una maniobra que el sector considera clave: la subfacturación. Según advierten, más del 70% de los productos importados entran al país declarados a valores por debajo de lo que cuesta su propia materia prima.

Fábricas semiparalizadas

El impacto en las fábricas es devastador. En el primer semestre de 2026, la producción textil se desplomó 24,4% interanual y acumula una caída del 34% respecto a 2023. La capacidad instalada utilizada es de apenas el 39%, lo que significa que 6 de cada 10 máquinas están apagadas.

Si bien el sector aclaró que no está en contra de la apertura comercial -de hecho firmaron una declaración conjunta con el Mercosur y Europa y buscan acuerdos con http://EE.UU.-, exigieron al Gobierno que haga cumplir la normativa de comercio exterior y restablezca condiciones de competencia justa para evitar un colapso industrial y la pérdida masiva de empleos.

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