La inflación nacional fue del 1,7% en agosto y mostró una desaceleración de 0,4 puntos porcentuales frente al 2,1% registrado en julio. Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor acumuló un incremento del 21,3% en los primeros ocho meses del año y del 33,5% en comparación con agosto de 2025.
El dato difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos se ubicó dentro de las previsiones privadas, que habían proyectado una variación mensual de entre 1,4% y 1,9%, con mayor concentración de estimaciones entre 1,6% y 1,7%.
Aunque el índice general mostró una moderación, la composición del dato dejó diferencias relevantes: los servicios aumentaron más que los bienes y los precios regulados volvieron a superar tanto al promedio general como a la inflación núcleo.
Vivienda encabezó los aumentos
La división que presentó el mayor incremento durante agosto fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 2,8%. El aumento estuvo relacionado con los ajustes en electricidad, gas y alquileres aplicados en distintas jurisdicciones.
En segundo lugar quedó Educación, con un avance del 2,5%, seguida por Salud y Bienes y servicios varios, ambas con una variación del 2,4%. Comunicación aumentó 2,3%; Bebidas alcohólicas y tabaco, 2,1%; Restaurantes y hoteles, 1,8%; y Alimentos y bebidas no alcohólicas, 1,7%, en línea con el nivel general.
Transporte subió 1,5% y Equipamiento y mantenimiento del hogar avanzó 1,4%. En el extremo inferior se ubicaron Recreación y cultura, que no presentó variación, y Prendas de vestir y calzado, que registró una baja del 0,6%.
El informe precisó que Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la división con mayor incidencia sobre el índice mensual en todas las regiones del país, impulsada principalmente por los aumentos en verduras, tubérculos y legumbres; frutas; y pan y cereales.
Los regulados aumentaron por encima del índice general
La medición por categorías mostró que los precios regulados subieron 2,2% durante agosto, por encima del promedio. En este grupo incidieron los aumentos en electricidad, gas, transporte público y cuotas de medicina prepaga.
La inflación núcleo, que permite observar la evolución de los precios sin considerar componentes estacionales ni regulados, fue del 1,8%. El indicador quedó apenas por encima del nivel general y reflejó aumentos vinculados, entre otros rubros, con los alquileres y los servicios culturales.
Los productos estacionales, en cambio, bajaron 0,9%. La caída estuvo explicada por los menores precios de los paquetes turísticos y las prendas de vestir, aunque fue parcialmente compensada por las subas en frutas, verduras, tubérculos y legumbres.
En los primeros ocho meses del año, los regulados acumularon una suba del 28,5%, frente al 19,8% de la inflación núcleo y el 16,8% de los estacionales. La diferencia fue todavía más marcada en la comparación interanual: los regulados aumentaron 43,7%, mientras que el IPC núcleo avanzó 31,9% y los estacionales, 24%.
Los servicios continuaron corriendo por delante de los bienes
Los servicios aumentaron 2% en agosto, mientras que los bienes avanzaron 1,4%. La brecha también se observa al ampliar el período de análisis: desde diciembre de 2025 los servicios acumularon una suba del 27,1%, contra el 18,3% de los bienes.
En términos interanuales, los servicios se encarecieron 41,8%, más de doce puntos porcentuales por encima del 29,5% registrado por los bienes. Esta diferencia muestra que, pese a la desaceleración del índice general, los gastos asociados a prestaciones, tarifas y servicios privados mantienen una presión mayor sobre los presupuestos familiares.
La región Pampeana registró una inflación del 1,6%
La región Pampeana, registró una inflación del 1,6% durante agosto, una décima por debajo del promedio nacional. En los primeros ocho meses del año acumuló un aumento del 20,9% y en la comparación interanual alcanzó el 33,1%.
Dentro de esta región, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles encabezó las subas mensuales con un 3,5%. Electricidad, gas y otros combustibles aumentaron 4,3%, mientras que los alquileres avanzaron 3,2%.
Bienes y servicios varios y Salud subieron 2,6% y 2,5%, respectivamente; Educación avanzó 2,4%; Comunicación, 2,2%; Bebidas alcohólicas y tabaco, 2%; Alimentos y bebidas no alcohólicas, 1,7%; Equipamiento y mantenimiento del hogar, 1,6%; y Transporte y Restaurantes y hoteles, 1,4%.
Recreación y cultura cayó 0,7% en la región, mientras que Prendas de vestir y calzado retrocedió 0,3%.
En alimentos, las principales subas correspondieron a frutas, con un 8,6%, y verduras, tubérculos y legumbres, con un 4,4%. Leche, productos lácteos y huevos aumentaron 1,8%; aceites, grasas y manteca, 1,7%; pan y cereales, 1,5%; y carnes y derivados, apenas 0,3%.
El Nordeste tuvo el mayor aumento del país
Por regiones, el Nordeste, el Noroeste y la Patagonia registraron las variaciones mensuales más altas, con un 1,8% cada una. Cuyo se ubicó en el promedio nacional, con 1,7%, mientras que el Gran Buenos Aires y la región Pampeana presentaron los menores incrementos, ambos con 1,6%.
En el acumulado anual, el Nordeste también mostró el aumento más pronunciado, con un 24,4%, seguido por el Noroeste, con 22,3%; el Gran Buenos Aires, con 21,4%; la región Pampeana, con 20,9%; Cuyo, con 20,5%; y la Patagonia, con 19,6%.
La misma región encabezó la variación interanual, con un 37%, mientras que el Noroeste alcanzó el 34%; el Gran Buenos Aires, 33,7%; Cuyo, 33,4%; la región Pampeana, 33,1%; y la Patagonia, 31,6%.
Vivienda y educación lideraron la inflación interanual
En los últimos doce meses, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles fue la división con el mayor incremento a nivel nacional, con un 49,1%. Le siguieron Educación, con 40%; Transporte, con 38,2%; Comunicación, con 36,8%; Alimentos y bebidas no alcohólicas, con 34,9%; y Restaurantes y hoteles, con 34,6%.
Salud aumentó 33,2%; Bienes y servicios varios, 32,8%; Recreación y cultura, 31,5%; Equipamiento y mantenimiento del hogar, 24,4%; Bebidas alcohólicas y tabaco, 22,6%; y Prendas de vestir y calzado, 11%.
La baja mensual hasta el 1,7% confirmó una desaceleración respecto de julio, aunque la evolución de los servicios, las tarifas y los precios regulados muestra que la presión inflacionaria continúa siendo desigual dentro de la canasta y conserva un impacto significativo sobre los gastos cotidianos de los hogares.