A dos meses de la llegada del papa León XIV a la Argentina, el intendente de Luján, Leonardo Boto, aseguró que la visita del Sumo Pontífice representa "un desafío y una bendición" para el distrito.
"Es un desafío y una bendición recibir al Papa. Queremos que sea para beneficio espiritual de los argentinos y para posicionar a Lujan y mostrar lo que estamos haciendo", afirmó Boto en diálogo con Radio Provincia.
El Papa estará en el país del 8 al 11 de noviembre y el cronograma prevé celebraciones en Palermo, Luján y Córdoba, además de visitas a la cárcel de Devoto y al Cottolengo Don Orione de Claypole. La misa de cierre será en Luján.
Un operativo para 2 millones de personas
Boto advirtió sobre la magnitud del operativo logístico: "Luján tiene 100 mil habitantes pero vamos a recibir entre 1 millón y 2 millones de personas en 24 o 36 horas".
Según detalló, se está delimitando el corredor central del evento, desde la Basílica hasta la Autovía 7, por donde ingresará el Papa. El municipio espera el arribo de unos 3.000 micros y 32.000 vehículos.
"Lo que estamos pensando es, unas horas antes, realizar cortes preventivos de los caminos de ingreso a 4, 5 ó 6 km del pueblo, designar grandes áreas de estacionamiento con seguridad y que quien quiera participar de la misa, ingrese caminando, rescatando el espíritu peregrino de hace 400 años", explicó.
El jefe comunal indicó que hoy a las 15 habrá una reunión clave con Provincia para validar el plan de trabajo que luego será elevado al Comité Nacional, donde se toman las decisiones finales. Hace 10 días, contó, se realizó un primer encuentro con autoridades del Vaticano y de Nación, aunque la responsabilidad primaria del operativo la asumirá la Provincia.
"Desde 1982 que Luján no recibe a un Papa"
Boto recordó que la última visita papal a Luján fue en 1982, en pleno conflicto de Malvinas, cuando llegó Juan Pablo II. "Luego pasaron décadas largas, soñamos con tener a Francisco y no se pudo dar. Pero ahora está todo encaminado para que el 11 de noviembre el Papa León esté aquí celebrando la misa de despedida y se espera que sea multitudinaria", sostuvo.
Además, diferenció el evento de la tradicional peregrinación juvenil del 3 de octubre, que reúne más de 2 millones de personas: "Es la procesión de jóvenes más grande del mundo, la gente llega y se va a lo largo de 36 horas. Los que vienen a ver al Papa, llegan y se quedan y es otro cantar".