El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, mantuvo una reunión en Misiones con su par Hugo Passalacqua, en el marco de una agenda institucional y productiva que incluyó conversaciones sobre el desarrollo regional y la relación de las provincias con el Gobierno nacional.
Durante la visita, Kicillof insistió en la necesidad de construir una alternativa política con participación de los gobernadores y sostuvo que las provincias deben trabajar de manera coordinada frente a las consecuencias del programa económico nacional.
El mandatario bonaerense cuestionó el retiro del Estado nacional de áreas vinculadas con la obra pública, la producción y el desarrollo de las economías regionales. Además, planteó que la respuesta no puede limitarse a administrar las consecuencias del ajuste, sino que debe ofrecer una propuesta diferente para el país.
Producción y federalismo
La conversación con Passalacqua estuvo centrada en las dificultades que enfrentan los sectores productivos, la caída de la actividad económica y la necesidad de sostener las herramientas provinciales destinadas al empleo y a las pequeñas y medianas empresas.
Misiones y Buenos Aires poseen estructuras económicas diferentes, pero comparten reclamos relacionados con la distribución de los recursos nacionales, la paralización de obras y la reducción de programas federales.
En ese marco, ambos mandatarios destacaron la importancia de fortalecer la cooperación entre provincias y de impulsar una agenda productiva que contemple las particularidades de cada territorio.
Una construcción que busca ampliar su alcance
La visita también tuvo una lectura política. Kicillof procura ampliar sus vínculos con mandatarios de distintas regiones y consolidar una articulación que exceda los límites de la provincia de Buenos Aires.
Su convocatoria a construir una alternativa desde las provincias apunta a reunir a sectores que cuestionan el rumbo económico nacional, aunque no necesariamente comparten una misma pertenencia partidaria.
El encuentro con Passalacqua se sumó así a los movimientos políticos que buscan instalar una agenda federal frente a la concentración de decisiones en la Casa Rosada. La producción, el trabajo y la defensa de los recursos provinciales aparecen como los principales puntos de coincidencia.