El Concejo Deliberante de Junín aprobó de manera definitiva la creación de un Procedimiento Municipal de Protección, Asistencia, Saneamiento y Reestructuración de Deudas, destinado a brindar acompañamiento administrativo y legal gratuito a las familias que atraviesan situaciones de sobreendeudamiento.
La medida forma parte de dos ordenanzas sancionadas por unanimidad. La segunda establece una protección específica para consumidores hipervulnerables y amplía las facultades de la Oficina Municipal de Información al Consumidor, que será la autoridad encargada de recibir y analizar los reclamos.
Evaluación y acuerdos de pago
Una vez presentada la documentación, la OMIC tendrá un plazo de 72 horas para evaluar la situación crediticia y convocar a las entidades involucradas. El objetivo será transparentar el origen y el monto real de las obligaciones y promover acuerdos conciliatorios ajustados a la capacidad económica de cada hogar.
Los planes podrán contemplar la consolidación de saldos, la disminución de intereses punitorios y cuotas compatibles con los ingresos familiares. El procedimiento no elimina las deudas, sino que busca evitar que su pago comprometa el acceso a alimentos, medicamentos, vivienda, educación y servicios públicos.
La normativa también limita las prácticas de cobranza abusivas: prohíbe llamados fuera del horario comprendido entre las 9 y las 20, contactos durante días inhábiles, amenazas laborales y comunicaciones con familiares o personas allegadas.
Protección para los sectores más vulnerables
El segundo régimen establece atención prioritaria para personas mayores, personas con discapacidad, niñas, niños y adolescentes, integrantes del colectivo LGBTIQ+, migrantes, residentes rurales o de barrios populares, jubilados, desempleados y titulares de programas sociales, entre otros grupos.
Desde el oficialismo y la oposición coincidieron en que la expansión de las deudas familiares ya no puede analizarse únicamente como una suma de decisiones individuales. El uso de tarjetas, préstamos y billeteras virtuales para financiar alimentos, tarifas o alquileres convirtió al crédito, en numerosos hogares, en una herramienta de supervivencia.
Además de intervenir frente a situaciones críticas, el Municipio deberá impulsar campañas de educación financiera en escuelas, clubes y sociedades de fomento, con información clara sobre tasas, costos totales y riesgos del endeudamiento.