El Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires registró en agosto un incremento del 1,7%, con una incidencia central de los gastos de vivienda, los alimentos, la salud y el transporte.
De acuerdo con el informe del Instituto de Estadística y Censos porteño, la inflación acumulada durante los primeros ocho meses del año alcanzó el 21,5%, mientras que la comparación interanual se ubicó en el 33,3%.
Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles subieron un 2,6%, impulsados principalmente por alquileres y gastos comunes, y aportaron 0,53 puntos porcentuales al índice general.
Los alimentos aumentaron un 1,8%. Dentro de ese rubro se destacaron las frutas, con un salto del 12,5%; pan y cereales, con un 2,3%; y lácteos y huevos, con un 1,6%.
Servicios por encima de los bienes
Salud avanzó un 1,9% por las actualizaciones de las cuotas de medicina prepaga, mientras que transporte registró un incremento del 1,2% debido a los boletos de colectivo y subte y al costo de los automóviles. La baja de los pasajes aéreos moderó la variación del sector.
Los bienes aumentaron un 1,6% y los servicios, un 1,8%. En la medición interanual, estos últimos acumularon un 36,2%, frente al 28,5% de los bienes.
La inflación núcleo fue del 2,1% mensual y del 32,3% interanual. En contraste, los productos y servicios estacionales retrocedieron un 2,9%, mientras que los regulados aumentaron un 1,8%.