martes 08 de septiembre de 2026
- Edición Nº2834

Gastronomía y Turismo

¿Vamos?

San Francisco de Bellocq: un pueblo que abre sus puertas al turismo rural

14:12 | La 3° Fiesta del Turismo Rural invita a descubrir San Francisco de Bellocq desde adentro: sus historias, sus sabores, sus tradiciones y el trabajo de una comunidad que apuesta por convertir la identidad de su pueblo en una experiencia para compartir.



A 48 kilómetros de Tres Arroyos y a apenas 20 del mar, San Francisco de Bellocq se prepara para vivir un fin de semana especial. El sábado 19 y domingo 20 de septiembre, sus cerca de 650 habitantes serán anfitriones de la 3° Fiesta del Turismo Rural, una propuesta que combina historia, gastronomía, música, producción local y, sobre todo, ganas de mostrar lo que este pequeño pueblo bonaerense tiene para contar.

La antigua estación de tren —donde hoy funciona el Jardín de Infantes— volverá a ser uno de los puntos centrales de la celebración. Durante dos jornadas habrá ferias de artesanos y productores, gastronomía y pastelería artesanal, recorridos históricos, música y espectáculos para toda la familia. La entrada será libre y gratuita.

Pero la fiesta no se trata solamente de salir a comer algo rico y escuchar música. También busca fortalecer el turismo rural y comunitario, poniendo en valor la identidad y las historias de quienes viven en Bellocq.

Por eso, el sábado también habrá jornadas formativas abiertas a la comunidad, con especialistas de la Universidad de Avellaneda y de la Facultad de Agronomía de la UBA. El eje estará puesto en el emprendedurismo local y en brindar herramientas para desarrollar proyectos productivos vinculados al turismo rural. También habrá una exposición sobre huertas comunitarias.

El cambio de nombre de estas jornadas no es casual. Lo que antes se presentaba como “jornadas académicas” pasó a llamarse jornadas formativas, con la intención de que nadie sienta que tiene que ser estudiante o especialista para participar. La idea es simple: que los vecinos, emprendedores y habitantes de localidades cercanas también puedan acercarse, aprender y aportar.

Un pueblo que tiene mucho para contar

Bellocq es de esos lugares donde el tiempo parece ir un poquito más despacio. Las bicicletas todavía pueden quedar sin candado, las siestas siguen siendo parte del paisaje y las historias familiares se transmiten de generación en generación.

Su pasado ferroviario, la llegada de inmigrantes libaneses, dinamarqueses y holandeses y las viejas construcciones forman parte de una identidad que la comunidad se ocupa de preservar.

Entre esos relatos aparece la Casa Chedrrese, antiguo almacén de ramos generales donde todavía sobreviven objetos y recuerdos de otras épocas. Su dueño, Gerardo Chedrrese, cuenta que nació allí mismo y que aprendió a caminar sobre el mostrador. También está La Primavera, un pequeño alojamiento creado para que quienes llegan puedan quedarse y conocer de cerca la historia del pueblo.

A eso se suman recorridos históricos organizados por la Comisión de Festejos y la biblioteca local, que recuperan fotografías y relatos para reconstruir la memoria de Bellocq.

Así, la Fiesta del Turismo Rural propone algo más que un fin de semana de actividades: invita a conocer un pueblo que hizo de su historia, sus vecinos y su identidad una forma de recibir a quienes llegan.

Entre el campo y el mar, San Francisco de Bellocq vuelve a abrir sus puertas. Y parece tener buenas razones para hacerlo.

 

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