Javier Milei descartó modificar el rumbo económico para mejorar sus posibilidades electorales en 2027 y aseguró que, frente a las presiones para flexibilizar el programa, su decisión será “redoblar al mango” la ortodoxia. El Presidente ratificó el equilibrio fiscal, la restricción monetaria y la continuidad de la política cambiaria como pilares de la estrategia oficial para terminar con la inflación.
El mandatario expuso durante el cierre de la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas, realizada en Puerto Iguazú, Misiones, ante empresarios, funcionarios nacionales y dirigentes políticos. En ese escenario rechazó cualquier posibilidad de recurrir a medidas expansivas para apuntalar el consumo o aliviar las tensiones económicas antes de las próximas elecciones presidenciales.
“No voy a cambiar ni mi política fiscal ni mi política cambiaria. Voy a seguir con equilibrio fiscal y apretando la cantidad de dinero hasta derrotar la inflación”, afirmó Milei.
La elección no cambiará el programa
El jefe de Estado buscó despejar las dudas sobre una eventual moderación del ajuste y aseguró que alterar sus convicciones por conveniencia electoral dañaría su credibilidad profesional y política.
Para justificarlo, recordó que renunció a la jubilación presidencial y sostuvo que, una vez finalizado su mandato, deberá regresar al sector privado. “Si durante toda mi vida dije que iba a hacer algo, tuve la posibilidad de hacerlo y, por un capricho electoral, modifiqué mi forma de actuar, el precio de mis conferencias se vuelve cero”, argumentó.
A partir de esa explicación, prometió profundizar el rumbo: “Por lo tanto, es un incentivo para que redoble al mango mi ortodoxia”.
Milei sostuvo que la previsibilidad no se consigue solamente mediante declaraciones o promesas a los mercados, sino eliminando las herramientas que podrían permitirle al propio Estado abandonar el programa. En ese marco, volvió a presentar el equilibrio fiscal y el control de la emisión como garantías frente a cualquier giro político.
“No tiene sentido flexibilizar la política monetaria porque hace doce meses que la base monetaria no cambia y, sin embargo, todavía persiste la inflación, porque hay sobrante monetario”, señaló. Según su diagnóstico, una expansión de la cantidad de dinero provocaría un nuevo salto de los precios.
Duras críticas contra la oposición
El Presidente también cuestionó a los sectores que reclaman un cambio de orientación económica y los acusó de pretender regresar a políticas de emisión monetaria para financiar el gasto público.
“Vimos dirigentes opositores llorando porque no podían ejecutar la política monetaria que les gusta, que es mantener la maquinita prendida los 365 días del año”, expresó. Luego volvió sobre la campaña presidencial de 2023 y aseguró que el gobierno anterior emitió el equivalente a 13 puntos del Producto Bruto Interno pese al riesgo de una hiperinflación.
Milei buscó instalar así una línea divisoria entre su propuesta y la de la oposición de cara a 2027. “No queremos volver a eso y no lo vamos a permitir. El año que viene vamos a ganar porque dudo que los argentinos sean tan tontos de volver al pasado”, lanzó.
La mira puesta en el Congreso
Más allá de la ratificación económica, el discurso dejó en evidencia la importancia que el oficialismo asigna a la próxima elección para avanzar con una segunda etapa de transformaciones.
El mandatario señaló que, si La Libertad Avanza obtiene un resultado similar al conseguido en las legislativas de 2025, podría alcanzar la mayoría en la Cámara de Diputados y quedar a dos bancas del quórum propio en el Senado.
“Si con este Congreso hicimos todas esas reformas, abróchense los cinturones porque van a ver lo que es acelerar a fondo”, advirtió ante el auditorio empresarial.
El mensaje confirmó que Milei no prevé llegar a 2027 con una agenda de moderación, sino con la promesa de profundizar el programa económico y acelerar las reformas estructurales. En su planteo, la ortodoxia fiscal y monetaria no será solamente una herramienta de gestión, sino también el núcleo de la próxima disputa electoral.