Ante el crecimiento del endeudamiento de los hogares, un proyecto de ley propone que la Defensoría del Pueblo bonaerense pueda acompañar de manera gratuita a quienes ya no logran afrontar sus compromisos financieros y actuar como intermediaria frente a bancos, financieras, plataformas digitales y agencias de cobro.
La iniciativa, presentada por el diputado provincial Facundo Tignanelli, plantea la creación de un Régimen Provincial de Prevención y Tratamiento del Sobreendeudamiento de Consumidores. El mecanismo contempla una instancia prejudicial obligatoria destinada a facilitar la reestructuración de las obligaciones antes de que los conflictos lleguen a los tribunales.
La propuesta busca que cada caso sea abordado a partir de la situación económica integral de la persona y no mediante negociaciones aisladas con cada acreedor. De ese modo, se intentará evitar que un acuerdo destinado a cancelar una deuda termine imposibilitando el cumplimiento de las restantes o comprometiendo los recursos indispensables para la subsistencia familiar.
“Apuntamos a ganar escala en la negociación colectiva para las y los bonaerenses que están desesperados, y poner la negociación en criterios de proporcionalidad y racionalidad frente a la mala fe de muchos acreedores”, explicó el defensor del Pueblo, Guido Lorenzino.
El funcionario señaló que el mecanismo buscará alcanzar soluciones justas para ambas partes, mediante procedimientos accesibles y prácticos, y terminar con la hostilidad y el maltrato que muchas personas padecen durante las cobranzas.
Participación obligatoria de los acreedores
En caso de aprobarse la ley, los acreedores estarán obligados a participar y colaborar con el procedimiento. La falta de comparecencia o de respuesta, la negativa injustificada a entregar información, la presentación de datos falsos y las maniobras dilatorias serán consideradas incumplimientos.
Tignanelli sostuvo que el propósito es equilibrar la relación entre las personas endeudadas y las empresas. “El modelo económico actual generó un nivel de endeudamiento como nunca se vio y tenemos que pensar en todas las estrategias posibles para ayudar a las personas”, afirmó.
El proyecto procura facilitar la regularización de las obligaciones, preservar condiciones razonables de subsistencia para la persona deudora y su grupo familiar, evitar el crecimiento desproporcionado de intereses, comisiones y cargos, y adecuar los acuerdos a la capacidad económica real de cada caso.
También apunta a prevenir prácticas abusivas en el otorgamiento y la cobranza de créditos, conservar el acceso al sistema financiero, reducir la judicialización y garantizar modalidades de cobro dignas y transparentes. Si la propuesta se convierte en ley, la intervención gratuita de la Defensoría será un paso obligatorio antes de avanzar por la vía judicial.