jueves 03 de septiembre de 2026
- Edición Nº2829

Provincia

cambios demográficos

Menos nacimientos: las aulas bonaerenses pierden alumnos

20:38 | La tasa de fecundidad provincial, que superaba los dos hijos por mujer en 2010, podría acercarse a uno en 2040. El impacto ya se observa en los jardines y luego alcanzará a las escuelas primarias.



La fuerte caída de los nacimientos comenzó a modificar la estructura del sistema educativo bonaerense y plantea un desafío que excede la cantidad de alumnos dentro de las aulas: obliga a revisar la distribución de docentes, escuelas, recursos y políticas públicas en una provincia marcada por profundas desigualdades territoriales.

De acuerdo con un informe elaborado por el Observatorio de Políticas Poblacionales y Migratorias del Ministerio de Gobierno junto con el Laboratorio de Investigación de Lazos Socio-Urbanos, la tasa global de fecundidad bonaerense pasó de más de dos hijos por mujer en 2010 y podría ubicarse cerca de uno hacia 2040.

La tasa bruta de natalidad también registra un descenso pronunciado: pasó de alrededor de 19 nacimientos cada mil habitantes en 2012 a cerca de diez en 2023. Entre 2019 y 2023, la cantidad de nacidos vivos en la provincia cayó de 227.596 a 162.380, una reducción del 28,7% que alcanzó a 126 de los 135 municipios.

El primer impacto aparece en los jardines

Los efectos comenzaron a sentirse inicialmente en el nivel inicial, debido a que las generaciones nacidas durante los primeros años de la caída demográfica ya alcanzaron la edad de ingresar a las salas de tres, cuatro y cinco años.

La disminución se produce a pesar de la ampliación de la cobertura educativa, especialmente en las salas de tres y cuatro. Ese crecimiento permitió compensar parcialmente la reducción de la población infantil, pero no alcanzó para revertir la tendencia.

Un informe de la Dirección Nacional de Población proyectó que la matrícula de sala de cuatro años, que había superado los 685.000 estudiantes en el país durante 2019, podría caer alrededor de un 39% para 2028 y ubicarse cerca de los 417.000 alumnos.

La transformación no será inmediata ni uniforme. Las cohortes más pequeñas ingresan primero al nivel inicial y luego avanzan hacia la primaria y la secundaria, por lo que el impacto completo se extenderá durante varios años.

Más de 100.000 alumnos menos

Las proyecciones indican que las aulas bonaerenses podrían perder más de 100.000 estudiantes durante los próximos tres años. Sin embargo, el escenario será diferente según cada nivel y cada municipio.

En la primaria, la evolución de la matrícula acompaña de manera más directa la caída de la población infantil. En la secundaria, en cambio, todavía se prevé un crecimiento debido al aumento de la cobertura, la reducción del abandono y las políticas orientadas a sostener las trayectorias educativas.

La Dirección General de Cultura y Educación estima que el nivel secundario podría alcanzar en 2028 un máximo cercano a 1,75 millones de estudiantes, frente a los 1,67 millones registrados en 2024.

El desafío para el Estado provincial será aprovechar la menor presión demográfica para mejorar las condiciones de enseñanza y no convertirla únicamente en un argumento para cerrar cursos o establecimientos. La reducción de estudiantes podría permitir grupos más pequeños, una mayor atención personalizada y una redistribución de recursos, pero también podría profundizar las desigualdades si el ajuste se concentra en las comunidades con menor matrícula.

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