El intendente de La Plata, Julio Alak, recibió en el Palacio Municipal a Ian Moche, el joven activista platense que se convirtió en una de las voces más reconocidas del país en materia de autismo, neurodivergencia e inclusión.
Ian, de 12 años, llegó acompañado por su mamá, Marlene Spesso, y su papá del corazón, Rodrigo Llanos. Durante la reunión compartieron parte de su experiencia familiar y conversaron sobre educación, arte, derechos y las dificultades que todavía atraviesan las personas neurodivergentes para acceder a una inclusión efectiva.
El encuentro también puso sobre la mesa la responsabilidad de los organismos públicos, las instituciones educativas y la comunidad en la construcción de entornos que respeten las diferentes maneras de comunicarse, aprender y vincularse.
De la visibilización a las políticas públicas
Ian utiliza las redes sociales para generar conciencia sobre el autismo y cuestionar prejuicios que continúan instalados en distintos ámbitos de la sociedad. Su cuenta de Instagram reúne a más de 480 mil seguidores, una exposición que le permitió llevar el reclamo por la inclusión a escuelas, medios de comunicación y espacios institucionales.
Alak destacó especialmente el valor de la educación y el arte como herramientas para garantizar derechos y favorecer el desarrollo integral de las personas. Además, sostuvo que el Estado debe acompañar a cada ciudadano para que pueda desplegar plenamente sus capacidades.
La inclusión educativa no se limita a permitir el ingreso de un estudiante a una escuela. También requiere docentes con formación, propuestas pedagógicas accesibles, equipos interdisciplinarios, acompañamiento familiar y medidas concretas para remover barreras físicas, comunicacionales y sociales.
Una agenda que exige continuidad
Tras la reunión, el jefe comunal planteó la necesidad de profundizar las políticas públicas orientadas a la inclusión y avanzar hacia una ciudad que ofrezca igualdad de oportunidades.
El desafío, más allá del reconocimiento institucional, será traducir esa definición en acciones permanentes que alcancen a las escuelas, los espacios culturales y las dependencias municipales. La inclusión efectiva depende de políticas sostenidas y no únicamente de iniciativas aisladas o gestos de visibilización.