jueves 27 de agosto de 2026
- Edición Nº2822

Municipios

caminos rurales

Productores administran el 80% de los fondos de la tasa vial en Magdalena

14:51 | El Municipio creó una comisión integrada por representantes del sector rural para definir las prioridades y controlar el destino de los recursos. En seis meses se recuperaron las cinco motoniveladoras y se mejoraron los accesos a las escuelas.



El municipio de Magdalena modificó el sistema de administración de los recursos destinados al mantenimiento de los caminos rurales y asignó el 80% de lo recaudado mediante las tasas vinculadas con el sector agropecuario a un fondo específico. Los productores, usuarios e instituciones locales participan en la definición de las prioridades y supervisan la aplicación de los recursos.

El nuevo modelo funciona mediante la Comisión Administradora de Servicios Rurales (CASER), creada por la gestión del intendente Lisandro Hourcade para responder a uno de los reclamos históricos del campo: conocer cuánto se recauda y garantizar que el dinero aportado vuelva efectivamente a la infraestructura productiva. Aunque los fondos se canalizan a través de la administración municipal y permanecen sujetos a los controles públicos, las decisiones se adoptan de manera participativa.

“Cuando la comunidad participa y las cuentas están claras, el esfuerzo rinde mucho más”, afirmó Hourcade, quien destacó que los propios productores conocen de primera mano las necesidades de cada zona rural.

Recuperación de maquinaria y mejoras

Cuando la CASER comenzó a funcionar, en febrero de 2026, solamente una de las cinco motoniveladoras municipales estaba operativa. Seis meses después, toda la flota fue recuperada y reorganizada por sectores territoriales, además de incorporarse una camioneta y ponerse en marcha la compra de un camión destinado al traslado de materiales.

Un relevamiento elaborado por la Universidad Tecnológica Nacional permitió precisar que la red vial rural del partido supera los 900 kilómetros. A partir de esa información se diseñó una planificación de mantenimiento, alteos y canalizaciones, cuya primera prioridad fue asegurar el acceso a los establecimientos educativos. En un mes se adecuaron los ingresos a todas las escuelas rurales y se instalaron diez alcantarillas, una cantidad superior a la acumulada durante los cinco años anteriores.

El esquema también impulsó aportes voluntarios de productores por encima de la tasa vial, con los cuales se financió el equivalente a entre 200 y 400 camiones de material para consolidar los caminos. El desafío será ahora sostener la planificación y conservar en condiciones una red fundamental para la producción y la vida cotidiana de las comunidades rurales

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