El precio de los medicamentos vuelve a quedar en el centro de la discusión. Un informe que circula entre funcionarios nacionales advierte que los fármacos de uso frecuente comercializados en la Argentina presentan valores superiores a los registrados en otros países en el 90% de las comparaciones realizadas.
El estudio analizó una canasta de 17 medicamentos y cotejó sus precios de venta al público en farmacias argentinas con los vigentes en Brasil, Estados Unidos, Francia, España e India. Según sus resultados, el sobreprecio mediano en el país alcanza una relación de 3,1 a 1 frente a los mercados internacionales relevados.
Para evitar diferencias vinculadas con el tamaño de los envases o la concentración de cada producto, la comparación se realizó a partir de la Dosis Diaria Definida (DDD), una unidad de medida recomendada por la Organización Mundial de la Salud.
Con esa metodología, el informe concluyó que los medicamentos en la Argentina resultan, en promedio, 6,7 veces más caros que en India, 5,3 veces más que en España, 3,4 veces más que en Francia, 1,8 veces más que en Estados Unidos y 1,6 veces más que en Brasil.
Peretta apuntó contra la falta de competencia
El titular del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB), Marcelo Peretta, sostuvo que el problema se encuentra relacionado con la concentración del mercado y los beneficios otorgados a los laboratorios nacionales.
“Argentina tiene los medicamentos más caros del mundo y encima sigue premiando a los laboratorios que fijan los precios más altos”, afirmó el dirigente sindical.
Peretta también cuestionó la política oficial en materia de propiedad intelectual y señaló que el país no avanzó en una adhesión plena a los compromisos internacionales en materia de patentes.
Según planteó, la alternativa para reducir los precios no pasa por imponer valores máximos, sino por ampliar la cantidad de productores y fomentar la instalación de nuevas plantas farmacéuticas.
“Aumentar la competencia, adherir a la legislación internacional sobre patentes e instalar más plantas farmacéuticas en el país es el único camino para que puedan bajar los precios en mostrador”, aseguró.
“Si donde hay un productor de insulina hay dos, donde hay un productor de psicofármacos hay dos y donde hay un productor de analgésicos hay dos o tres, eso genera trabajo y competencia”, explicó.
Levotiroxina y atorvastatina, entre los casos más notorios
Uno de los ejemplos incluidos en el relevamiento es la levotiroxina, utilizada para tratar el hipotiroidismo. En la Argentina, el costo de la dosis diaria alcanza los US$0,644, frente a una mediana internacional de US$0,103.
El valor local resulta 8,2 veces superior al registrado en España, donde cuesta US$0,08; 4,6 veces mayor que en Estados Unidos, con US$0,14; y 26,2 veces más alto que en India, donde la dosis diaria ronda los US$0,02.
Una situación similar se observa con la atorvastatina, indicada para reducir el colesterol. Mientras en las farmacias argentinas la dosis diaria cuesta US$1,437, la mediana de los países comparados se ubica en US$0,267.
En Brasil se consigue por US$0,37; en Estados Unidos, por US$0,29; en España, por US$0,12; y en India, por US$0,10.
La diferencia de precios también alcanza a la metformina
La metformina, empleada en el tratamiento de la diabetes tipo 2, presenta en la Argentina un costo diario de US$0,871, casi cinco veces por encima de la mediana internacional de US$0,175.
De acuerdo con el informe, el mismo tratamiento cuesta US$0,55 por día en Brasil, US$0,28 en Estados Unidos, US$0,08 en España y US$0,07 en India.
Pese a estas diferencias, Peretta rechazó la posibilidad de establecer precios máximos. “Eso no da resultado”, manifestó.
Por último insistió en que una mayor oferta permitiría reducir los valores sin recurrir a controles directos: “No podemos permitir que la industria de los medicamentos siga haciendo negocios en perjuicio de la gente. Se beneficia de no pagar patentes y, al mismo tiempo, perjudica a todos los argentinos al no obligarla a competir y ofrecer precios más bajos”.