El intendente de Tres Arroyos, Pablo Garate, profundizó sus críticas al Gobierno nacional por el deterioro de las rutas nacionales 3 y 228 y denunció que los fondos destinados a su conservación estarían siendo utilizados para otros fines.
El reclamo se produjo luego de su exposición ante la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados de la Nación, donde describió el estado de ambos corredores y advirtió sobre las consecuencias que la falta de mantenimiento genera para la seguridad vial, la producción y la conectividad del sur bonaerense.
“El Gobierno nacional está usando un fondo afectado para otra cosa mientras las trazas se destruyen”, sostuvo Garate. El jefe comunal comparó la situación con lo que ocurriría si un municipio desviara recursos asignados a una finalidad específica y señaló que, en ese caso, “sería un escándalo”.
Cuestionamientos por el Impuesto a los Combustibles
En declaraciones a Radio Provincia, Garate puso el foco sobre el destino de los recursos provenientes del Impuesto a los Combustibles, cuya recaudación debería contribuir al sostenimiento de la infraestructura vial.
“El Impuesto a los Combustibles aumentó y el valor del combustible también”, remarcó. Según explicó, pese al crecimiento de la recaudación, existe “una apropiación de los ingresos de este impuesto” y no se brindan los servicios para los cuales fueron establecidos esos fondos.
El intendente cuestionó así la política de paralización de obras y reducción del mantenimiento aplicada por la administración de Javier Milei sobre la red vial nacional. Advirtió, además, que el abandono de las rutas no solo provoca daños materiales, sino que incrementa los riesgos para quienes circulan diariamente.
“Hay tramos donde ya no queda pavimento”
Las rutas 3 y 228 atraviesan Tres Arroyos y concentran una importante circulación de camiones, vehículos particulares y transporte público. También constituyen corredores fundamentales para conectar distintas localidades del sur de la provincia con los puertos de Quequén y Bahía Blanca.
Sobre la Ruta Nacional 228, Garate aseguró que “nunca había estado como hoy” y señaló que el tránsito continúa mientras el Gobierno nacional dejó de realizar las tareas necesarias para conservar la calzada.
La situación de la Ruta Nacional 3 sería todavía más grave. “Hay tramos donde ya no queda pavimento, se perdió todo, se ve la base de la trazada”, describió el intendente. Frente a ese nivel de deterioro, consideró que algunos sectores deberán reconstruirse prácticamente desde cero.
Garate también alertó que el estado de las rutas perjudica directamente la integración regional. “Tenemos menor conectividad con las localidades y eso nos afecta directamente”, expresó.
El pedido para que intervengan los municipios
Durante su presentación en el Congreso, el intendente propuso crear la figura de “trama urbana de ruta nacional” para aquellos sectores de corredores federales que atraviesan ciudades.
La iniciativa busca que los gobiernos municipales puedan intervenir en tareas como la colocación de señalética, la instalación de semáforos y la realización de arreglos destinados a prevenir accidentes. Actualmente, por tratarse de rutas bajo jurisdicción nacional, las comunas tienen limitadas sus posibilidades de actuación.
“Hay cosas que hoy no se nos permiten”, planteó Garate. El jefe comunal reclamó que se otorguen herramientas a los municipios para responder ante problemas que afectan de manera cotidiana a sus habitantes, especialmente cuando la Nación no ejecuta las obras ni garantiza el mantenimiento.