viernes 21 de agosto de 2026
- Edición Nº2816

País

crédito bajo presión

La morosidad paraliza la mitad del crédito en pesos y anticipan más tensión hacia 2027

09:07 | Casi seis millones de personas acumulan atrasos de al menos tres meses. Los préstamos personales y las tarjetas concentran los mayores niveles de irregularidad, mientras el mercado advierte que la volatilidad de las tasas podría profundizarse en la previa electoral.



La creciente morosidad de hogares y consumidores se convirtió en uno de los principales obstáculos para la recuperación del crédito. Cerca de la mitad de las líneas de financiamiento en pesos permanece estancada por el deterioro de las carteras, mientras las consultoras comienzan a advertir sobre posibles episodios de mayor tensión financiera de cara a las elecciones de 2027.

El crédito en moneda local representa aproximadamente el 75% del financiamiento total y durante julio volvió a crecer en términos reales por primera vez desde diciembre de 2025. Sin embargo, la mejora estuvo concentrada en las líneas con menores niveles de incumplimiento, principalmente aquellas destinadas al financiamiento de corto plazo de las empresas.

La situación es muy distinta para las familias. Los préstamos personales y las tarjetas de crédito continúan afectados por los atrasos, lo que limita la posibilidad de que las entidades financieras amplíen la oferta.

Según la consultora LLZ Macro y Finanzas, mientras la morosidad no disminuya, es probable que alrededor de la mitad del segmento de crédito en pesos continúe frenada.

Préstamos personales y tarjetas, los más afectados

La cartera irregular representa el 15,9% de los préstamos personales y el 11,7% del financiamiento mediante tarjetas de crédito.

Los porcentajes son considerablemente menores en otras líneas: la irregularidad alcanza el 2,1% en los préstamos hipotecarios; el 3,4% en documentos; el 5,8% en los prendarios y el 6,4% en los adelantos.

La consultora considera que el crédito podría transformarse en uno de los pocos motores capaces de impulsar una eventual recuperación económica. Pero para que eso ocurra será necesario sanear parte de las carteras y mejorar la capacidad de pago de hogares y empresas.

El informe advierte que los bancos presentan elevados niveles de exposición y una morosidad superior a la deseada. A este panorama se suma la debilidad de los ingresos reales: si la inflación no desciende hasta aproximadamente el 1,5% mensual, los salarios difícilmente logren recuperarse durante la segunda mitad del año.

Casi seis millones de personas acumulan deudas impagas

En Argentina existen actualmente 5,9 millones de personas con atrasos de al menos tres meses en obligaciones contraídas con entidades financieras o proveedores no bancarios.

El deterioro comenzó a hacerse visible durante el denominado “boom crediticio”, desarrollado entre mayo de 2024 y octubre de 2025. En ese período, los bancos más que duplicaron en términos reales el volumen de préstamos en pesos.

Sin embargo, desde mayo de 2025 comenzaron a incrementarse los incumplimientos en tarjetas y créditos personales. Una parte importante de esos préstamos había sido otorgada con una tasa promedio ponderada del 83% nominal anual, frente a una inflación esperada cercana al 40%.

Esa diferencia produjo tasas reales muy elevadas y disparó la relación entre las cuotas y los ingresos de los deudores. Cuando el empleo y los salarios comenzaron a deteriorarse, numerosas familias dejaron de cumplir con los pagos.

De acuerdo con LLZ, la caída del empleo y de los ingresos registrada desde mediados de 2025 coincidió directamente con el crecimiento de la mora.

Tasas volátiles y dificultades para refinanciar

El problema se agravó por la volatilidad de las tasas. Los cambios introducidos en el esquema monetario, incluida la eliminación del corredor de tasas, generaron condiciones más inestables para las entidades financieras y dificultaron la refinanciación de las deudas atrasadas.

No se trató solamente del elevado costo del crédito. Las variaciones bruscas en las tasas también redujeron las posibilidades de ofrecer alternativas sostenibles a quienes ya tenían dificultades para pagar.

La consultora 1816 señaló que durante las últimas semanas volvió a aparecer, aunque en menor escala, una dinámica similar a la observada durante el segundo semestre de 2025. Según el análisis, el Gobierno volvió a utilizar la tasa de interés como herramienta para defender un determinado nivel del tipo de cambio.

La señal más evidente se produjo frente al intento de impedir que el dólar oficial superara los $1.500. Ante la presión cambiaria, el equipo económico optó por aceptar una suba de las tasas en pesos antes que permitir un mayor movimiento de la cotización.

El mercado mira la previa electoral

La estrategia encendió una advertencia de cara a 2027. Para los analistas, si el Gobierno está dispuesto a tolerar fuertes movimientos en las tasas a más de un año de las elecciones, las condiciones de liquidez podrían experimentar episodios de estrés mucho mayores a medida que se acerquen los comicios.

La evolución dependerá tanto del comportamiento del dólar y las tasas como de la percepción del mercado sobre la marcha de la economía y sus consecuencias políticas.

En ese contexto, Equilibra informó que durante junio el ingreso real registrado cayó 0,2% mensual, mientras que el ingreso disponible retrocedió 0,5%. El mayor impacto se produjo entre los asalariados privados, cuyos ingresos disminuyeron 1,4% mensual y 6,6% interanual.

Los trabajadores del sector público y los jubilados registraron una leve mejora, especialmente quienes perciben haberes superiores a la mínima.

La baja de la mora podría demorar varios meses

Aunque se concreten refinanciaciones, la mejora no se reflejará inmediatamente en las estadísticas. Los préstamos bancarios pasan a ser considerados irregulares cuando acumulan atrasos superiores a 90 días, pero su regreso a una categoría regular requiere varios pagos consecutivos.

El 53,9% de la cartera morosa se encuentra actualmente en “situación 4”. Para normalizar esos créditos sería necesario avanzar dos categorías, proceso que demanda alrededor de cinco meses debido a las disposiciones vigentes.

Por ese motivo, las refinanciaciones que impulsen los bancos podrían comenzar a mostrar resultados estadísticos recién durante la última parte del año.

Las fintech reclaman una respuesta integral

La Cámara Argentina Fintech sostuvo que la morosidad afecta a todos los integrantes del sistema financiero y rechazó que el problema sea atribuido exclusivamente a un sector.

Según la entidad, los bancos registran 14,3 millones de deudores, de los cuales 2,45 millones se encuentran en mora. Las fintech cuentan con 10,1 millones de usuarios endeudados y 2,41 millones en situación irregular. Otros proveedores reúnen 5,2 millones de deudores y 2,7 millones con atrasos.

Frente a este escenario, la Cámara propuso actualizar la información crediticia disponible, impulsar el sistema de Finanzas Abiertas promovido por el Banco Central, revisar la carga impositiva que encarece los préstamos y desarrollar mecanismos tempranos de refinanciación y reprogramación.

La posibilidad de recuperar el crédito dependerá, en definitiva, de una combinación de factores: la reducción de la mora, la estabilización de las tasas, la recuperación de los ingresos y la implementación de alternativas que permitan reorganizar las deudas. Sin esos cambios, una parte central del financiamiento en pesos continuará paralizada y expuesta a nuevos episodios de tensión.

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