Máximo Kirchner respondió a las declaraciones de Patricia Bullrich, quien aseguró que no se sentaría a tomar un café con él porque lo considera “cerrado” y “el guardián de una ideología fracasada”, aunque manifestó su disposición a dialogar con Cristina Fernández de Kirchner.
Durante una entrevista concedida al ciclo “Cara a Cara”, del streaming de Crónica, el diputado nacional de Unión por la Patria apeló inicialmente a la ironía: “Yo tomo té o mate. Té amargo, generalmente, que es una costumbre que viene del sur”.
Sin embargo, el dirigente kirchnerista fue más allá de la chicana y cuestionó la trayectoria política de la actual senadora libertaria. “No sé cuál Bullrich habla, si la de De la Rúa, la de Macri o la de Milei”, lanzó.
Kirchner sostuvo que Bullrich formó parte de diferentes gobiernos cuyas políticas, según consideró, no lograron cumplir las promesas realizadas durante las campañas electorales. “Fracasó con De la Rúa, fracasó con Macri”, afirmó, y señaló que el actual rumbo económico vuelve a provocar un deterioro en las condiciones de vida de amplios sectores de la población.
También recordó los vínculos de la dirigente con el peronismo y sus visitas a Santa Cruz durante la década de 1980. Según relató, conoció a Bullrich cuando viajaba a Río Gallegos junto con integrantes de la Juventud Peronista para reunirse con Néstor Kirchner y Cristina Fernández.
El diputado aseguró que todavía conserva una fotografía tomada entre 1985 y 1986 en un café de la capital santacruceña, donde Bullrich y Cristina Kirchner aparecen sentadas conversando.
“Hay que sentarse más allá de los gustos personales”
Pese al cruce, Máximo Kirchner remarcó que las diferencias políticas no deberían impedir el diálogo institucional cuando están en juego los intereses de la sociedad.
“Si tenés que sentarte a tomar un café con quien sea para mejorar la calidad de vida de tu gente, lo tenés que hacer más allá de los gustos personales”, sostuvo.
El legislador también reivindicó los gobiernos kirchneristas y aseguró que los doce años comprendidos entre 2003 y 2015 fueron mejores que el período iniciado posteriormente.
A su entender, las políticas impulsadas por las administraciones de Mauricio Macri y Javier Milei fracasaron en el objetivo declarado de mejorar la vida de la población, aunque advirtió que podrían resultar beneficiosas para determinados intereses económicos.
Críticas al modelo económico de Milei
Durante la entrevista, Kirchner afirmó que muchos argentinos que inicialmente confiaron en el Gobierno libertario comenzaron a perder las expectativas debido a las dificultades económicas.
En ese sentido, alertó sobre el creciente endeudamiento de las familias, que recurren a préstamos con elevados intereses para afrontar sus gastos cotidianos. También vinculó la falta de ingresos con el deterioro de la salud mental y el aumento de la angustia social.
“Vamos a todos lados con la esperanza de convencer de que esta no es la única forma de vivir en la Argentina”, expresó. En esa línea, planteó que el peronismo debe revisar sus políticas distributivas y trabajar para recuperar “el equilibrio social que se está rompiendo”.
Kirchner también cuestionó la idea de que el crecimiento de determinados sectores productivos se traslade automáticamente al conjunto de la sociedad. Como ejemplo, mencionó la explotación del litio en Catamarca y advirtió que el desarrollo minero convive con un elevado endeudamiento de las familias.
El diputado aclaró que sus objeciones al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones no implican un rechazo a la minería, sino una discusión sobre la distribución de la renta generada por los bienes naturales. Según sostuvo, esos recursos deberían beneficiar a una mayor cantidad de argentinos y no únicamente a las empresas o a quienes trabajan directamente en el sector.
También se refirió a Vaca Muerta y al superávit comercial vinculado con la balanza energética. En ese marco, reclamó una política destinada a administrar los ingresos extraordinarios obtenidos por las compañías del sector ante la suba internacional del petróleo.
La interna del peronismo y la defensa de La Cámpora
Al analizar la situación interna del peronismo, Máximo Kirchner defendió el papel de La Cámpora frente a las críticas formuladas desde distintos sectores del partido.
Reconoció que la organización no es “perfecta”, pero destacó su capacidad de movilización, su trabajo territorial y la representación institucional alcanzada mediante el voto popular en distintos municipios.
Para el diputado, algunos dirigentes utilizan las críticas contra La Cámpora para evitar debates de fondo sobre el rumbo político y económico. Además, cuestionó que varios de sus detractores internos hayan acompañado iniciativas impulsadas por el Gobierno nacional.
“Los mayores críticos que suele tener la organización muchas veces son quienes han dado gobernabilidad a gobiernos que le hicieron mucho daño a la Argentina”, afirmó.
Finalmente, al referirse al escenario regional, manifestó su expectativa de que Luiz Inácio Lula da Silva triunfe en las próximas elecciones presidenciales de Brasil. Consideró que una victoria del mandatario brasileño sería necesaria para la región, aunque advirtió que, ante un resultado adverso, el peronismo deberá “crecerse en las malas”.