jueves 20 de agosto de 2026
- Edición Nº2815

País

apertura económica

Milei cruzó a los empresarios: “Si venden la misma remera que los chinos diez veces más cara, tenemos un problema”

15:24 | El Presidente defendió la apertura comercial y la desregulación durante su exposición en el Council of the Americas. Cuestionó a los sectores que buscan sostener precios elevados mediante regulaciones y advirtió que la competencia internacional provocará la desaparición de las empresas que no logren adaptarse.



Javier Milei volvió a defender su programa de apertura económica y lanzó fuertes cuestionamientos contra el empresariado argentino. Durante su exposición en el Council of the Americas, el mandatario rechazó la protección de mercados locales cuando deriva en precios muy superiores a los internacionales.

“Si quieren vender la misma remera que hacen los chinos cinco o diez veces más cara, me parece que estamos en un problema”, afirmó ante referentes empresariales y dirigentes del sector privado.

Según Milei, la Argentina debe elegir entre adaptarse a una economía con mayor competencia o sostener un esquema que, desde su perspectiva, profundiza el atraso. “La alternativa es no querer entenderlo, resistirnos y ser cada día un poquito peor o mucho peor”, sostuvo.

El Presidente reivindicó un modelo de crecimiento basado en la apertura comercial, el capital humano, el ahorro y los rendimientos crecientes. También incorporó una definición de carácter cultural al plantear la necesidad de impulsar “la batalla cultural por gente que le guste laburar y no rascarse”.

Durante su intervención, reiteró que la inflación mayorista “arrancó con cero” y aseguró que finalizará su mandato con una tasa de crecimiento superior a la registrada por los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La promesa de una Argentina desarrollada

Milei volvió a proyectar un escenario de crecimiento económico de largo plazo. Sostuvo que la Argentina podría convertirse en una economía desarrollada dentro de 20 años, recuperar su condición de país grande en tres décadas y, en un horizonte de 40 años, “pasarle el trapo a todos”.

El mandatario afirmó que su objetivo es “hacer grande la Argentina nuevamente” y presentó la apertura comercial como una de las condiciones necesarias para alcanzar esa meta.

En ese camino, consideró inevitable que algunas empresas pierdan posiciones o desaparezcan frente a competidores más eficientes. Para explicar ese fenómeno reivindicó el concepto de “destrucción creativa”, mediante el cual las innovaciones reemplazan productos, tecnologías y modelos de negocios anteriores.

“¿Qué es lo que quieren que pase con sus competidores? ¿Hacerlos desaparecer? Obvio, por la vía de la competencia”, expresó.

La inteligencia artificial y la “destrucción creativa”

Una parte de la exposición estuvo dedicada al impacto de la inteligencia artificial sobre la economía. Milei la definió como “la fábrica de alfileres del siglo XXI” y sostuvo que su incorporación podría provocar “una aceleración de la tasa de crecimiento fenomenal”.

Sin embargo, advirtió que ese proceso requiere eliminar normas que el Gobierno considera anticuadas. “Si vamos a seguir con las regulaciones y leyes arcaicas de la Edad de Piedra, eso no permite crecer”, señaló.

El Presidente reconoció que el desarrollo tecnológico no beneficia por igual a todos los actores y que puede desplazar empresas y actividades. Como ejemplo, mencionó la desaparición de BlackBerry del liderazgo del mercado luego de la irrupción del iPhone.

“El progreso tecnológico no es neutral en Pareto, va a romper cosas”, afirmó. Según argumentó, la innovación permite acceder a productos de mayor calidad y menor precio, aunque también puede dejar fuera del mercado a las compañías que no consigan adaptarse.

Para Milei, el dinero que los consumidores ahorran al pagar precios más bajos puede trasladarse hacia otros sectores y generar nuevas oportunidades. Por ese motivo, volvió a reclamar mercados laborales y económicos más flexibles para facilitar la reasignación de recursos.

Regulaciones, privilegios y duros insultos

El tramo más confrontativo del discurso estuvo dirigido a los empresarios que, según el mandatario, se beneficiaron históricamente de regulaciones diseñadas para proteger determinados negocios.

“Esas regulaciones no están porque sí. Es decir, esas regulaciones atrás tienen un quiosco”, lanzó.

Como ejemplo, mencionó la prohibición de exportar chatarra. Según explicó, esa restricción generaba un exceso de oferta en el mercado interno y permitía que una empresa accediera a la materia prima a precios particularmente bajos, mientras la chapa se comercializaba a valores elevados en el país.

“Terminar con ese quiosquito que beneficiaba a una empresa y perjudicaba a todos los argentinos no fue gratis”, aseguró.

Milei también defendió al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y atribuyó las críticas contra el funcionario a los intereses afectados por las reformas. Lo hizo mediante fuertes insultos dirigidos a quienes cuestionan su gestión, a quienes calificó como “prebendarios”, “chorros” y “corruptos”.

De ese modo, el Presidente ratificó frente al denominado círculo rojo que el Gobierno mantendrá su estrategia de apertura, competencia y eliminación de regulaciones, incluso frente al rechazo de los sectores productivos que advierten sobre el impacto de las importaciones en la industria y el empleo.

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