Intendentes bonaerenses y de distintas provincias llevaron al Congreso de la Nación un duro diagnóstico sobre el deterioro de las rutas nacionales y reclamaron al Gobierno de Javier Milei que los recursos recaudados mediante el impuesto a los combustibles sean destinados al mantenimiento de la red vial.
Los jefes comunales expusieron durante una reunión informativa de la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados. Allí describieron rutas atravesadas por pozos, falta de iluminación, demoras en las obras y crecientes dificultades para la circulación de ambulancias, transportistas, productores y vecinos.
Entre los intendentes bonaerenses participaron Pablo Garate, de Tres Arroyos; Waldemar Giordano, de Colón; Iván Villagrán, de Carmen de Areco; y Daniel Stadnik, de Carlos Casares, quien intervino de manera virtual.
También expusieron autoridades municipales de Río Negro, La Pampa, La Rioja, Santa Fe, Chubut y Neuquén, además de trabajadores de la Dirección Nacional de Vialidad y funcionarios provinciales.
Una ruta con 21 muertes en seis meses
Uno de los testimonios más graves fue el de Stadnik, quien advirtió sobre la situación de la Ruta Nacional 5, a la que definió como “la ruta de la muerte”.
“Desde que asumió Milei y hasta hace dos meses, en la Ruta 5 hubo cero mantenimiento”, afirmó el intendente de Carlos Casares.
Según precisó, durante el primer semestre se produjeron más de 200 accidentes y murieron 21 personas. Cuatro de las víctimas eran vecinas de ese distrito.
Stadnik también cuestionó las declaraciones del vocero presidencial Adrián Ravier, quien había asegurado que los fondos viales se estaban ejecutando y que podía observar obras durante sus viajes hacia La Pampa.
“Esa plata que dice el vocero acá no se ve, no está”, respondió el jefe comunal. Explicó que los trabajos realizados durante los últimos meses fueron ejecutados por la empresa concesionaria y financiados mediante el cobro del peaje, no con los recursos provenientes del impuesto a los combustibles.
Tres Arroyos denunció el deterioro de las rutas 3 y 228
El intendente Pablo Garate concentró su exposición en el estado de las rutas nacionales 3 y 228, dos corredores estratégicos para la circulación de vecinos, transportistas y productores, además de la conexión con los puertos de Quequén y Bahía Blanca.
“En mis 55 años jamás vi la Ruta 228 en el estado lamentable en el que se encuentra”, sostuvo. También denunció problemas de bacheo, falta de iluminación y ausencia de mantenimiento.
Garate identificó como puntos críticos el cruce de la Ruta 3 con la avenida San Martín, considerado el sector de mayor accidentabilidad de Tres Arroyos, y un tramo de la Ruta 228 cercano al cruce ferroviario.
El intendente aseguró que el Municipio ofreció realizar trabajos con recursos propios, pero necesita la autorización de Vialidad Nacional para intervenir. Incluso propuso hacerse cargo del bacheo de la Ruta 228, aunque el organismo nacional no habilitó la obra.
“Ahí transitan muchos tresarroyenses y ocurren muchísimos accidentes”, remarcó.
Además, expresó su preocupación por la ubicación prevista para un nuevo peaje, ya que podría obligar a los habitantes de localidades del distrito a pagar cada vez que necesiten trasladarse hacia la ciudad cabecera.
Denuncian un billón de pesos sin aplicar
Patricia Mazzitelli, asesora de la Federación del Personal de Vialidad Nacional, denunció que existe una diferencia de un billón de pesos entre los recursos disponibles y los efectivamente destinados al mantenimiento de las rutas.
“Escuchamos decir que el presupuesto se estaba ejecutando. No, porque hay una diferencia de un billón que no se aplicó ni al mantenimiento, ni a rutas, ni a nada”, sostuvo.
Según afirmó, el 85% de esos recursos se encontraría colocado en títulos públicos, mientras que el saldo permanecería en plazos fijos.
Garate cuestionó que fondos legalmente afectados a la infraestructura vial sean utilizados para otros destinos. “Imagínense los legisladores si fuera un intendente el que estuviera usando un fondo afectado para otra cosa. Estaríamos en las tapas de los diarios”, planteó.
El jefe comunal tresarroyense agregó que su distrito aporta importantes recursos mediante el impuesto a los combustibles, pero no recibe una devolución equivalente en obras.
“En nuestra región y en Tres Arroyos se paga muchísimo de impuesto al combustible y nada viene a nuestro distrito”, afirmó.
Los intendentes coincidieron en que el deterioro de las rutas no solamente afecta la seguridad vial, sino también la conectividad, la productividad y la competitividad de las economías regionales. Advirtieron, además, que en algunos pueblos las ambulancias deben circular por las banquinas debido a la cantidad de pozos.
“Lo padecen fundamentalmente nuestros vecinos, que transitan por estas rutas y que se accidentan en estas rutas”, concluyó Garate.
La reunión se desarrolló sin la presencia de diputados nacionales de La Libertad Avanza.