José Luis Espert solicitó su sobreseimiento en la causa que investiga una transferencia de US$200.000 recibida en 2020 desde una cuenta perteneciente a una empresa vinculada a Federico “Fred” Machado, condenado por lavado de activos en Estados Unidos.
El economista presentó ante el juez federal de San Isidro Lino Mirabelli una ampliación de su declaración indagatoria, acompañada por documentación. De manera subsidiaria, en caso de que no prospere el sobreseimiento, reclamó que se dicte la falta de mérito.
Espert rechazó los distintos puntos de la imputación y sostuvo que los fondos tuvieron su origen en un contrato de consultoría. También negó que los movimientos posteriores, entre ellos retiros de dinero, la compra de vehículos y una inversión inmobiliaria, hayan tenido como objetivo ocultar la procedencia del dinero.
La discusión sobre el origen de los fondos
Uno de los principales argumentos de la defensa apunta a que no se habría acreditado que los US$200.000 provinieran de una actividad delictiva.
“La imputación dice: ‘el dinero era ilícito’. Respondo: nadie lo probó”, afirmó Espert en su presentación. Según explicó, la transferencia salió de la cuenta comercial de una empresa dedicada a la aviación, desde la cual se realizaban operaciones con diferentes contrapartes.
El exlegislador sostuvo que ningún tribunal argentino o extranjero determinó que esa transferencia específica tuviera origen delictivo. “Sin origen ilícito probado no hay nada que ‘lavar’: se cae el edificio entero”, planteó.
La investigación analiza no solo la recepción del dinero, sino también su ingreso parcial a la Argentina, los retiros en efectivo, la adquisición de vehículos, una inversión inmobiliaria y la presunta intervención de la sociedad Varianza S.A. para ocultar las operaciones.
El contrato de consultoría
Espert aseguró que el pago estuvo relacionado con un contrato para asesorar a la empresa Minas del Pueblo en el reordenamiento de su deuda y el diseño de un plan de crecimiento.
De acuerdo con su descargo, el convenio fue firmado y certificado ante escribano en junio de 2019 y cuenta con una apostilla internacional. La defensa también mencionó correos electrónicos incorporados al expediente mediante una extracción pericial, una reunión previa y las declaraciones de tres testigos.
“El trabajo encomendado —reordenar la deuda de una minera y diseñar su plan de crecimiento— es exactamente la especialidad que ejercí toda mi vida para ministerios, cámaras y grupos empresarios”, señaló.
A partir de esos elementos, calificó como infundada la hipótesis de que el contrato haya sido confeccionado para justificar el ingreso de fondos ilícitos.
Qué dijo sobre Fred Machado
Otro de los ejes del escrito está relacionado con el conocimiento que Espert podía tener sobre las actividades de Federico Machado.
El economista sostuvo que durante 2019 y 2020 no existían alertas, causas judiciales ni reportes públicos sobre el empresario. También señaló que los bancos estadounidenses que intervinieron en las operaciones no detectaron irregularidades.
“Toda la información estatal sobre él es de 2021 en adelante”, aseguró. Con ese argumento, cuestionó que se le atribuya haber conocido información que, según su planteo, tampoco estaba disponible para las entidades financieras ni para los organismos estatales.
“Todo lo hice a mi nombre”
Espert también rechazó la hipótesis de una maniobra destinada a ocultar el dinero. En su defensa afirmó que la transferencia llegó a una cuenta personal, que los retiros fueron realizados por él mismo y que los vehículos fueron comprados en concesionarias con facturas y recibos.
Agregó que la inversión inmobiliaria se efectuó mediante un fideicomiso inscripto y que Varianza S.A. estaba registrada a su nombre, tenía domicilio legal en su vivienda y declaraba los salarios ante el organismo recaudador.
“Todo lo hice a mi nombre”, resumió. Según su planteo, no existieron anonimato, fraccionamiento de fondos, testaferros ni utilización de terceros, elementos que suelen formar parte de las maniobras de ocultamiento patrimonial.
La defensa sostuvo, además, que el dinero no fue devuelto a Machado y que las operaciones y bienes adquiridos quedaron registrados a nombre del economista.
El capítulo impositivo
Respecto de las observaciones tributarias, Espert afirmó que cualquier omisión fue de carácter administrativo y posteriormente corregida mediante declaraciones rectificativas y el pago de los impuestos correspondientes.
También negó que la documentación preparada por sus contadores constituya una supuesta “ingeniería contable” para encubrir una actividad ilícita.
Por otra parte, rechazó haber experimentado un enriquecimiento extraordinario. Atribuyó el incremento patrimonial señalado en la denuncia a los métodos de valuación fiscal y al impacto de la inflación.
Nuevas medidas de prueba
Al finalizar su presentación, Espert pidió el sobreseimiento y, como alternativa, la falta de mérito. También propuso nuevas medidas probatorias, entre ellas pedidos de informes a organismos nacionales y extranjeros y constataciones sobre la documentación incorporada.
“No rehúyo la investigación: la reclamo, completa y con todas las garantías”, expresó.
El exdiputado sostuvo que su defensa está respaldada por documentos y manifestó su confianza en que el avance de la investigación permita descartar la acusación por presunto lavado de activos.