miércoles 19 de agosto de 2026
- Edición Nº2814

País

crisis industrial

Una de cada cuatro pymes ya se atrasa con sus pagos y la producción cayó al nivel más bajo en siete años

17:00 | Un informe de la Fundación Observatorio PyME reveló que la cantidad de empresas industriales con vencimientos impagos se duplicó en menos de un año. El 62% también enfrenta demoras para cobrarles a sus clientes, mientras retroceden la actividad, el empleo y la rentabilidad.



La cadena de pagos de las pequeñas y medianas industrias atraviesa un marcado deterioro. Durante el segundo trimestre de 2026, el 24% de las empresas registró atrasos en al menos una de sus obligaciones, el doble del nivel observado durante el tercer trimestre del año pasado.

Los datos corresponden al Informe de Coyuntura PyME Industrial elaborado por la Fundación Observatorio PyME (FOP), que también advirtió sobre una fuerte extensión de los plazos de cobro, la caída de la producción y la pérdida sostenida de puestos de trabajo.

Según el relevamiento, el 17,3% de las firmas se demoró en el pago de impuestos, el 15,3% acumuló atrasos con sus proveedores y el 8,6% tuvo dificultades para cumplir con las entidades bancarias. En el tercer trimestre de 2025, esos porcentajes eran del 8,6%, 5,7% y 3,4%, respectivamente.

Cobrar se vuelve cada vez más difícil

La crisis de liquidez también se trasladó a los pagos de los clientes. El 62% de las industrias consultadas aseguró que debió esperar más tiempo de lo habitual para cobrar.

Dentro de ese universo, el 40,9% señaló que los plazos se extendieron levemente, mientras que el 21,7% afirmó que las demoras fueron significativas. Apenas el 4% observó alguna reducción en los tiempos de cobro.

La caída de las ventas fue el principal problema mencionado por los empresarios y alcanzó al 81% de las compañías. En segundo lugar quedaron los retrasos de los clientes, con el 62%, seguidos por el aumento del costo de las materias primas, con el 60%.

También generaron preocupación la competencia de los productos importados, señalada por el 47% de las firmas; el incremento de los costos salariales, con el 45%; y las dificultades para acceder al financiamiento, con el 38%.

Producción y empleo en retroceso

El deterioro de la cadena de pagos se produjo en un escenario de contracción industrial. La producción pyme cayó un 3,6% respecto del trimestre anterior y un 11% en la comparación interanual. De acuerdo con la FOP, el volumen producido llegó al nivel más bajo de los últimos siete años.

Las pequeñas empresas mostraron un desempeño todavía más desfavorable que las medianas. El empleo también acompañó la tendencia: la cantidad de trabajadores ocupados disminuyó un 0,8% durante el trimestre y un 4,5% frente al mismo período de 2025.

Con este resultado, las industrias pymes acumularon 14 trimestres consecutivos de pérdida de empleo.

Los costos suben más que los precios

La situación también golpeó los márgenes empresariales. El 73% de las compañías afirmó que sus costos crecieron por encima del precio de venta de su principal producto, con fuerte incidencia de la energía y el transporte.

Otro 25% indicó que precios y costos avanzaron de manera similar, mientras que solamente el 1% logró aumentar sus valores por encima de los gastos. En consecuencia, el 69% de las firmas informó una rentabilidad menor que la registrada un año atrás.

Los indicadores de expectativas continuaron en terreno negativo. El PMI PyME se ubicó en 44 puntos, por debajo de los 50 que marcan el ingreso a una etapa de expansión. El Índice de Confianza Empresarial PyME, en tanto, alcanzó los 43 puntos.

Aunque las expectativas para los próximos doce meses mostraron un leve optimismo, la evaluación sobre las condiciones actuales permaneció claramente pesimista.

Reclamos por la carga tributaria

Las empresas identificaron a Ingresos Brutos, las tasas municipales, el impuesto al cheque y las contribuciones patronales como los tributos con mayor impacto sobre los costos y el capital de trabajo.

La reducción de las alícuotas de Ingresos Brutos fue la medida más reclamada, con el 32,8% de las respuestas, seguida por una baja de las contribuciones patronales, con el 29,7%.

En paralelo, la apertura importadora comenzó a modificar los procesos industriales. El 21% de las firmas reemplazó insumos nacionales por productos importados, el 15,1% incorporó nuevos artículos provenientes del exterior y el 9,4% sustituyó parte de su propia producción.

En conjunto, una de cada cuatro industrias reemplazó alguna etapa de su proceso productivo por importaciones.

Escasa participación en el RIGI

El informe también mostró un alcance limitado del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones entre las pequeñas y medianas empresas. Solamente el 4,7% participó directa o indirectamente como proveedor de proyectos incorporados al programa.

Mientras un 11,6% expresó interés en sumarse en el futuro, el 80,5% de las industrias relevadas no tuvo ninguna participación. Los números profundizan las alertas sobre un sector que enfrenta menor actividad, pérdida de puestos de trabajo, caída de la rentabilidad y crecientes dificultades para sostener su funcionamiento cotidiano.

3