El Día del Empresario Nacional encontrará este año a las pequeñas y medianas empresas lejos de cualquier celebración. En medio de una profunda contracción de la actividad, representantes del sector convocaron a movilizarse contra el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei.
La concentración se realizará el jueves 20 de agosto, desde las 9, en Plaza de Mayo. Empresarios y empresarias de distintos puntos del país se reunirán frente a la Casa Rosada para visibilizar el deterioro del entramado productivo y reclamar medidas que permitan sostener la actividad y el empleo.
La protesta se apoyará en cifras que reflejan el impacto de la crisis. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, registró la desaparición de 28.262 empleadores con trabajadores registrados entre noviembre de 2023 y abril de 2026.
Durante ese mismo período también se perdieron 341.396 puestos de trabajo formales.
Dos estudios, una misma tendencia
El Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) llegó a conclusiones similares. Su relevamiento contabilizó 29.741 unidades productivas menos entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, junto con la pérdida de 369.463 empleos registrados.
Aunque los informes utilizan metodologías y períodos diferentes, ambos coinciden en advertir una fuerte reducción de la cantidad de empresas y trabajadores registrados desde la llegada de Milei a la Presidencia.
Para las organizaciones PyMEs, la situación no se explica solamente por el cierre de establecimientos. La caída del consumo, el aumento de los costos operativos, las dificultades para acceder al financiamiento y la apertura de importaciones conforman un escenario especialmente adverso para las firmas que dependen del mercado interno.
El sector cuestiona el rumbo económico
La movilización planteará una crítica directa al modelo impulsado por la administración libertaria. Las entidades empresarias sostienen que el ajuste fiscal y la apertura comercial están golpeando a las empresas nacionales, que deben competir con productos importados mientras enfrentan una demanda interna cada vez más debilitada.
El Gobierno nacional, por su parte, reivindica la reducción de la inflación, el equilibrio fiscal y la desregulación como condiciones necesarias para recuperar la inversión y el crecimiento económico.
Sin embargo, desde el sector PyME advierten que la estabilización pierde sustento si su costo es la destrucción del empleo, el derrumbe del consumo y el cierre de miles de unidades productivas.
La concentración en Plaza de Mayo constituirá una señal política poco habitual. Esta vez no serán solamente sindicatos u organizaciones sociales quienes saldrán a la calle, sino empresarios que alertan que, sin mercado interno ni condiciones para producir, el ajuste también está arrasando con una parte central de la economía argentina.