El presidente Javier Milei encabezó el acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del general José de San Martín y trazó un paralelismo entre la lucha por la independencia y los desafíos que, según su mirada, enfrenta actualmente la Argentina.
Acompañado por integrantes de su Gabinete y por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, el mandatario reivindicó el legado del Libertador, defendió los principales lineamientos de su administración y convocó a profundizar la denominada “batalla cultural”.
Milei centró buena parte de su discurso en la frase sanmartiniana “Seamos libres, que lo demás no importa nada”. Para el Presidente, aquella consigna no representa solamente un episodio del pasado, sino una obligación que debe ser asumida por todas las generaciones.
“San Martín fue quien nos liberó del yugo español”, sostuvo el jefe de Estado, quien destacó además el compromiso del prócer por “defender nuestra libertad hasta la muerte”.
Durante su reconstrucción histórica, Milei afirmó que la independencia política no resulta suficiente si no está acompañada por libertades individuales, económicas e institucionales.
“Independencia sin libertad era vacía, pues no implicaba otra cosa más que cambiar un tirano español por uno criollo”, señaló.
El mandatario destacó que la campaña libertadora de San Martín no solo estuvo marcada por su capacidad militar, sino también por su decisión de permitir que los pueblos liberados eligieran sus propias formas de gobierno.
A partir de esa interpretación, vinculó el proceso independentista con su programa político y económico. Según planteó, la Argentina fue perdiendo progresivamente las libertades conquistadas para comerciar, emprender y cuestionar al poder.
Milei responsabilizó por ese proceso a la expansión estatal y advirtió que la libertad debe ser defendida de manera permanente frente a la tendencia de los gobiernos a acumular atribuciones.
“La libertad no es el punto de reposo de los gobiernos. Es la excepción que hay que defender todos los días contra la tendencia natural de todo poder a expandirse”, afirmó.
El Presidente trasladó el relato sanmartiniano al escenario contemporáneo y aseguró que actualmente existen “nuevos enemigos” dispuestos a avanzar sobre las libertades individuales.
“Los enemigos de la libertad existen y no descansan”, advirtió. Para Milei, la libertad es un derecho que debe ser conquistado y defendido generación tras generación frente a quienes pretenden limitarlo.
El mandatario también relacionó esa defensa con los desafíos internacionales que enfrenta la Argentina en un escenario global cada vez más complejo. En ese marco, respaldó el fortalecimiento del sistema militar y reclamó Fuerzas Armadas mejor preparadas.
“Para poder pararnos firmemente en el concierto de las naciones y defender nuestros intereses necesitamos unas Fuerzas Armadas equipadas y bien formadas”, manifestó.
Entre los principales desafíos enumeró la protección de las fronteras, la elección de las alianzas geopolíticas, la lucha contra el terrorismo y la defensa de la democracia.
En el plano interno, Milei sostuvo que el crecimiento económico es indispensable para que la sociedad valore la libertad. Según afirmó, si el modelo no consigue traducirse en bienestar y prosperidad, la ciudadanía puede perder de vista su importancia.
“Si la libertad no muestra sus frutos, que son el bienestar y la prosperidad económica, la ciudadanía se olvida de su valor”, expresó.
A partir de esa premisa, aseguró que la misión de su Gobierno es generar estabilidad y crecimiento para que las familias puedan planificar sus vidas. También insistió en la necesidad de sostener la “batalla cultural” para defender los valores promovidos por su espacio político.
El mandatario cuestionó a quienes proponen regresar al modelo anterior y ratificó que su administración continuará con las reformas pese a las resistencias políticas y sociales.
“Hoy no tenemos un pasado al que regresar, porque ya sabemos a dónde nos conduce”, sentenció.
Sobre el final, reafirmó que todos los esfuerzos del Gobierno estarán dirigidos a preservar lo que definió como el mayor legado de San Martín: “Una patria libre y un pueblo próspero”.
“Que viva el General San Martín, que viva la Argentina, que las fuerzas del cielo nos acompañen y viva la libertad, carajo”, concluyó.
La ceremonia marcó la reaparición pública de Milei después de varios días de bajo perfil y reuniones privadas en la Quinta de Olivos. Durante ese período, la actividad del oficialismo estuvo concentrada en las negociaciones parlamentarias y en la mesa política encabezada por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.
La presencia de Jorge Macri también tuvo una lectura política, en momentos en que La Libertad Avanza y el PRO buscan recomponer su relación de cara a las elecciones de 2027.
Karina Milei y Mauricio Macri retomaron recientemente el diálogo, mientras dirigentes de ambos espacios comenzaron a trabajar en una posible coordinación política. La Ciudad de Buenos Aires aparece como uno de los principales territorios en disputa, debido a que Jorge Macri pretende buscar la reelección y el sector libertario evalúa presentar una candidatura propia.
La actividad presidencial abrió además una semana atravesada por reuniones políticas, encuentros con gobernadores y presentaciones económicas. Milei tiene previsto participar de la conferencia “Argentina: Perspectivas Económicas y Políticas”, organizada por el Council of the Americas, y cerrar la semana en Rosario, durante el aniversario de la Bolsa de Comercio de esa ciudad.