El empleo registrado acumuló 12 meses consecutivos de caída y volvió a poner bajo discusión los efectos de las reformas impulsadas con el argumento de promover nuevas contrataciones y facilitar la formalización laboral.
Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA, advirtió que el deterioro del mercado de trabajo ocurre incluso en un escenario en el que algunos indicadores económicos muestran crecimiento.
En diálogo con Radio Provincia, el especialista explicó que la recuperación se concentra en actividades que demandan poca mano de obra y no alcanza a los sectores que históricamente concentran la mayor cantidad de empleos formales.
“Los datos no sorprenden porque estamos viendo un deterioro persistente del mercado laboral dentro de una actividad económica que, si bien muestra crecimiento, lo hace en algunas ramas que son capital intensivas y no requieren mucha fuerza de trabajo”, sostuvo.
Campos señaló que la caída del empleo es una consecuencia del estancamiento que atraviesan los sectores con mayor capacidad para generar puestos laborales.
“Es la consecuencia lógica del funcionamiento de la actividad económica, que está estancada en la mayoría de los sectores que explican gran parte del trabajo formal de nuestro país, y de un modelo económico que prioriza actividades que generan pocos puestos de trabajo”, afirmó.
Más de 30.000 empleos perdidos en tres meses
Al analizar la reforma laboral, el investigador aclaró que todavía existen pocos datos oficiales para realizar una evaluación definitiva debido al breve tiempo transcurrido desde su entrada en vigencia.
“Tenemos solamente tres meses de vigencia”, indicó. Sin embargo, señaló que durante ese período se perdieron poco más de 30.000 puestos de trabajo registrado.
La cifra dejó planteado un interrogante sobre la capacidad de la reforma para cumplir uno de los objetivos utilizados para justificarla: facilitar la contratación y favorecer la incorporación de trabajadores al sistema formal.
Para Campos, el antecedente más amplio puede observarse en el capítulo laboral de la Ley Bases, aprobado bajo argumentos similares.
“Donde sí tenemos información, y con un plazo más extenso, es sobre el capítulo laboral de la Ley Bases, que se aprobó también con el argumento de darles a los empresarios incentivos para la formalización laboral”, explicó.
Según los datos mencionados por el investigador, desde la promulgación de esa normativa se perdieron más de 140.000 puestos registrados. Durante el mismo período también aumentaron el empleo informal y el cuentapropismo.
“A dos años de su promulgación se perdieron más de 140.000 puestos de trabajo registrados y, a la par, crecieron mucho la informalidad y el cuentapropismo”, remarcó.
Un estancamiento que lleva 14 años
Campos aclaró que los problemas del mercado laboral argentino no comenzaron con la actual administración nacional. Según explicó, el país no consigue crear empleo formal de manera sostenida desde 2012.
“Llevamos 14 años de estancamiento del mercado laboral formal y, por lo tanto, la crisis no empezó en diciembre”, puntualizó.
No obstante, el investigador aseguró que las dificultades previas se profundizaron durante los últimos dos años. La combinación entre pérdida de puestos registrados, crecimiento del trabajo informal y expansión del cuentapropismo configura, según su análisis, un escenario en el que la recuperación de determinados sectores económicos no se traduce en más empleo.
El planteo de la CTA pone el foco en la distancia entre los objetivos anunciados para las reformas laborales y el comportamiento efectivo del mercado de trabajo: después de los cambios normativos, la formalización todavía no muestra avances y el número de asalariados registrados continúa retrocediendo.