martes 11 de agosto de 2026
- Edición Nº2806

Provincia

contradictorio

Valenzuela quiso vender un oasis industrial y terminó mostrando un desierto

14:43 | Quiso presentar a Tres de Febrero como una excepción exitosa, pero difundió cifras que revelan una sangría regional: 14 de los 20 municipios relevados perdieron empleo industrial.



Diego Valenzuela quiso exhibir a Tres de Febrero como el alumno ejemplar del Conurbano, pero eligió para hacerlo una estadística que terminó hablando bastante más de la crisis industrial que de las virtudes de su gestión. El intendente en uso de licencia y actual senador bonaerense celebró la creación de 365 puestos fabriles en su distrito, aunque el mismo informe reveló que el conjunto de los municipios relevados perdió alrededor de 10.700 empleos.

El problema no estuvo en los 365 puestos destacados por Valenzuela, sino en todo lo que aparecía alrededor de ese número. De los 20 distritos analizados, 14 registraron caídas en el empleo industrial y apenas seis consiguieron resultados positivos, varios de ellos con incrementos marginales.

La publicación, realizada antes de su encuentro con Karina Milei, pretendía demostrar que, bajo una misma situación macroeconómica, algunas administraciones municipales generan empleo mientras otras lo destruyen. Sin embargo, la comparación terminó convirtiéndose en un incómodo búmeran: si casi todo el Conurbano pierde trabajo industrial, resulta difícil reducir la explicación a la eficiencia de cada intendente y evitar cualquier referencia al rumbo económico nacional.

Una excepción que no alcanza para tapar la crisis

Valenzuela intentó presentar a Tres de Febrero como una excepción virtuosa, pero incluso esa fotografía requiere prudencia. La creación de 365 empleos puede ser un dato favorable para el distrito, aunque queda completamente empequeñecida frente a una pérdida regional de cinco cifras.

La lectura selectiva también dejó una pregunta inevitable: si los resultados negativos deben atribuirse a los gobiernos municipales, ¿el retroceso simultáneo en 14 distritos no obliga a mirar también la caída de la actividad, el consumo interno, la apertura económica y las decisiones tomadas por el Gobierno nacional que Valenzuela integra políticamente?

Los números difundidos por el propio legislador chocan con cualquier intento de construir un relato de normalización industrial. La Unión Industrial Argentina advirtió sobre la debilidad del empleo fabril y señaló que, durante los primeros cinco meses de 2026, la producción industrial se ubicó 3,1% por debajo del mismo período de 2025.

A ese panorama se sumó el cierre de empresas. Un relevamiento estimó que 1.070 firmas industriales dejaron de funcionar durante los primeros cuatro meses del año y proyectó que, de mantenerse la tendencia, podrían desaparecer más de 3.000 en todo 2026.

La recuperación que todavía no llega al empleo

Los últimos registros del INDEC mostraron que la actividad industrial manufacturera creció 2% interanual en junio y 0,9% respecto de mayo en la medición desestacionalizada. Sin embargo, la tendencia-ciclo permaneció estable y los movimientos positivos de producción todavía no consiguieron revertir el deterioro laboral.

La crisis, además, excede a las fábricas. La desocupación alcanzó el 7,8% durante el primer trimestre de 2026, según la Encuesta Permanente de Hogares, y el Conurbano bonaerense volvió a ubicarse por encima del promedio nacional.

En ese contexto, la celebración de Valenzuela terminó pareciéndose menos a una demostración de éxito y más a una confesión involuntaria sobre la dimensión del problema. El senador quiso instalar que Tres de Febrero nada contra la corriente, pero terminó confirmando que la corriente arrastra empleos, industrias y pequeñas empresas en buena parte del Gran Buenos Aires.

Un dato incómodo para la interna libertaria

El episodio también encontró a Valenzuela en plena búsqueda de reposicionamiento dentro de La Libertad Avanza. Tras dejar momentáneamente la intendencia, ingresar al Senado bonaerense y no concretar sus aspiraciones de desembarcar en un cargo nacional, el dirigente procura recuperar centralidad política mostrando resultados de gestión.

Pero esta vez la jugada comunicacional falló. Su publicación pretendía diferenciarlo de otros intendentes y terminó exponiendo el costo productivo de la política económica libertaria. Los 365 nuevos empleos de Tres de Febrero quedaron, así, encerrados dentro de una cifra mucho más contundente: 10.700 puestos industriales perdidos en los municipios analizados.

Valenzuela quiso mostrar una isla de prosperidad. El problema fue que publicó también el mapa completo y dejó a la vista el naufragio.

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