Santiago Cúneo formalizó su afiliación al Partido Justicialista bonaerense y aprovechó el acto para blanquear una aspiración que sacudió el tablero interno: quiere competir por la Gobernación en 2027.
El comunicador y referente del Movimiento Democrático Confederal Argentino firmó su incorporación en la sede partidaria de La Plata, acompañado por el secretario general del PJ provincial, Mariano Cascallares; el ministro de Desarrollo a la Comunidad, Andrés “Cuervo” Larroque; y el humorista Larry de Clay.
“Por fin se han abierto las puertas que habían clausurado”, celebró Cúneo, quien valoró la llegada de Axel Kicillof a la conducción formal del partido y planteó la necesidad de recuperar la participación interna.
Su incorporación se produjo en el marco de la campaña masiva de afiliaciones lanzada por el gobernador, en reemplazo de Máximo Kirchner. La estrategia procura ampliar y renovar el padrón partidario con la mirada puesta en las elecciones de 2027.
“Me jodieron, bajé un escalón”
Cúneo no dejó margen para las especulaciones sobre su futuro electoral. “Era candidato, pero ahora soy precandidato a gobernador. Me jodieron, bajé un escalón y voy a tener que discutir con todos. Pero en este escenario, bienvenido”, lanzó.
La frase expuso su intención de participar de una competencia interna para definir quién buscará suceder a Kicillof en la provincia. También dejó en claro que su ingreso al PJ no supone un alineamiento automático con todos los sectores que conviven dentro del peronismo.
“Juntos, pero no revueltos, muchachos. Cada uno de nosotros tiene sus ideas, sus planteos y su derecho a competir dentro de esa unidad para que el que gana gobierne y el que pierde acompañe”, remarcó.
Cúneo cuestionó las construcciones políticas apoyadas exclusivamente en figuras personales y sostuvo que “la unidad no puede partir de la ausencia de ideas, reemplazándolas por liderazgos mesiánicos o delirantes” que puedan alcanzar victorias electorales, pero luego no logren transformarlas en resultados de gestión.
El dirigente se definió como representante de un peronismo ortodoxo, reivindicó las figuras de Juan Domingo Perón, José Ignacio Rucci y Saúl Ubaldini, y volvió a defender un modelo confederal con mayor autonomía para las provincias.
Respaldo a Kicillof y críticas a la Nación
Aunque anunció que competirá por su sucesión, Cúneo elogió la gestión de Kicillof y respaldó su proyección nacional para 2027.
“Está haciendo un milagro resistiendo el saqueo de la provincia de Buenos Aires y un bombardeo criminal sobre la sociedad bonaerense”, afirmó.
En ese tramo de su discurso también lanzó una controvertida propuesta: pidió que la Provincia deje de transferir recursos al Gobierno nacional y reclamó que Buenos Aires se quede “con el dinero de los bonaerenses”. El planteo fue realizado en términos políticos, sin precisiones respecto de su eventual instrumentación legal o financiera.
Cúneo también ensayó una autocrítica sobre la última experiencia del peronismo en el Gobierno nacional. “Nosotros fuimos gobierno y le pavimentamos la vuelta a la derecha más rancia y conservadora”, admitió durante la actividad.
Segundo intento por llegar a la Gobernación
La elección de 2027 representaría el segundo intento de Cúneo por alcanzar la Gobernación bonaerense. En 2019 se presentó por el Partido Dignidad Popular junto a Claudio Morgado, pero obtuvo 21.491 votos —el 0,23%— en las PASO y no logró superar el piso requerido para participar de las elecciones generales, según los resultados electorales oficiales.
Su antecedente más reciente fue la elección legislativa nacional de 2025. Como candidato a diputado por el Partido Nuevo Buenos Aires cosechó alrededor de 117 mil votos, cerca del 1,3%, aunque no consiguió ingresar al Congreso. El escrutinio definitivo ubicó a su espacio como la fuerza peronista disidente con mayor caudal por fuera de Fuerza Patria, pero muy lejos de acceder a una banca. El resultado fue confirmado por la Justicia Electoral.
Ahora, su afiliación modifica el escenario: Cúneo dejará de competir desde un sello externo para intentar disputar poder dentro del PJ que conduce Kicillof. Su llegada amplía la convocatoria partidaria, pero también incorpora una candidatura propia y una voz que promete acompañar al gobernador sin resignar diferencias.