El ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia de Buenos Aires, Augusto Costa, presentó las cifras finales de las vacaciones de invierno y advirtió que el sector turístico atraviesa una situación crítica. En ese contexto, cuestionó con dureza al secretario de Turismo de la Nación, Daniel Scioli, por las respuestas ofrecidas ante los reclamos provinciales.
Según los datos oficiales, durante el receso invernal de 2026 la provincia recibió 790 mil turistas, lo que representó una caída del 10,7% respecto de 2025 y del 25,8% frente a 2023.
El gasto turístico total alcanzó los $320 mil millones, con una reducción del 11,5% interanual y del 22,3% en comparación con 2023. La ocupación promedio durante los fines de semana fue del 33,5%, alrededor de diez puntos por debajo de los registros de hace tres años.
La respuesta de Scioli que encendió la polémica
Costa relató que, frente al complejo panorama, Scioli recomendó a la Provincia “conseguir plata para poner stands en ferias”, solicitar financiamiento al Consejo Federal de Inversiones, “hacer una vaquita” y pedirle al Banco Provincia que instrumentara alguna asistencia para los prestadores turísticos.
“Lejos de hacerse cargo de lo que le toca, no solo por la ausencia total del Estado, sino por los resultados de una política económica que atenta directamente contra el sector, nos quiere dar consejos”, respondió el funcionario bonaerense.
Costa responsabilizó al Gobierno nacional por la retracción del turismo y sostuvo que los municipios, el sector privado y la Provincia están implementando medidas para contener una crisis derivada de la situación económica general.
Municipios costeros en alerta
El ministro también dio cuenta de la preocupación transmitida por intendentes de la Costa Atlántica, quienes afirmaron que en sus distritos “la situación no se aguanta más”.
En Miramar, establecimientos gastronómicos tradicionales que habitualmente permanecen abiertos durante todo el año resolvieron cerrar hasta octubre por la falta de visitantes. “Hubo noches con literalmente cubiertos cero”, describió Costa.
En Villa Gesell, algunos comercios gastronómicos comenzaron a organizar turnos rotativos entre sus trabajadores para evitar despidos y garantizar que todos puedan conservar algún ingreso.
“Todo el sector privado y cada municipio están tomando medidas que en realidad no son su responsabilidad, sino que son reacciones ante la ausencia absoluta del único responsable de toda esta crisis, que es el Gobierno nacional”, señaló el titular de la cartera productiva.
El antecedente de una temporada de verano en retroceso
La temporada 2025-2026 ya había mostrado fuertes señales de deterioro. Durante ese período arribaron a la provincia 8,9 millones de turistas, 373 mil menos que en el verano anterior y 1.242.000 menos que en la temporada 2022-2023, lo que implicó una contracción del 12,2%.
El consumo turístico cayó un 22,9% en el conjunto de la provincia y un 28% en la Costa Atlántica respecto del verano anterior. Al comparar con la temporada 2022-2023, el retroceso del consumo en los destinos costeros alcanzó el 41,5%.
Además, los ingresos reales generados por el turismo disminuyeron un 29% interanual, mientras que la estadía promedio se redujo un 5,9%.
Costa reconoció que, si la situación económica nacional no se modifica, la provincia podría enfrentar una nueva temporada de verano con la actividad turística seriamente perjudicada.