Las importaciones puerta a puerta volvieron a marcar un máximo histórico y profundizaron la presión sobre el comercio local. Durante junio ingresaron mercaderías por USD 125 millones mediante servicios postales, una cifra que representa un crecimiento interanual del 73,8% y supera el récord de USD 118 millones registrado en abril.
El avance resulta todavía más significativo al compararlo con junio de 2024, antes de la flexibilización del régimen implementada a mediados de noviembre de ese año. Desde entonces, las compras realizadas mediante courier crecieron un 641,5%, según un informe elaborado por la consultora Analytica.
En el primer semestre, estas operaciones acumularon USD 643 millones, un 104,2% más que durante el mismo período de 2025. El monto quedó apenas USD 251 millones por debajo de todo lo importado mediante esta modalidad durante el año pasado.
Analytica atribuyó el fenómeno a una combinación de factores: la estabilidad del dólar, la recuperación de los salarios medidos en moneda estadounidense y la flexibilización de las importaciones impulsada por el Gobierno nacional.
Una competencia cada vez más fuerte
Aunque las compras puerta a puerta todavía representan una porción limitada de las importaciones totales —el 1,8%—, su impacto aumenta considerablemente al analizar los sectores que compiten directamente con los productos extranjeros.
Las operaciones mediante courier ya equivalen al 13,5% de las importaciones de bienes de consumo y alcanzan aproximadamente el 40% del valor vendido en indumentaria, artículos deportivos, electrónica, amoblamientos, decoración y juguetes en los más de 70 centros comerciales relevados por el Indec.
El promedio móvil de tres meses de esa relación pasó de menos del 10% a comienzos de 2024 al 40,2% en mayo de este año. El salto muestra hasta qué punto las compras directas al exterior comenzaron a disputar una demanda interna debilitada.
El impacto no se explica únicamente por el volumen importado. La modalidad puerta a puerta reduce parte de la intermediación tradicional y permite que el consumidor compre directamente productos extranjeros, desplazando ventas que anteriormente podían canalizarse a través de fabricantes, distribuidores y comercios locales.
Caen las ventas en los rubros más expuestos
El crecimiento del courier coincidió con una retracción en los sectores particularmente afectados por la competencia importada. Entre enero y mayo, las ventas reales de indumentaria, electrónica y decoración retrocedieron un 4,8% interanual en los shoppings y un 5,2% en los supermercados.
La comparación con 2023 muestra una caída todavía más pronunciada: las ventas disminuyeron un 12,3% en los centros comerciales y un 23,5% en los supermercados.
“Las compras puerta a puerta desvían parte de una demanda ya afectada por el estancamiento de los ingresos reales y del crédito al consumo, profundizando la caída del sector retail”, sostuvo Analytica.
Sin embargo, la consultora aclaró que no corresponde atribuir el deterioro comercial exclusivamente al avance de las importaciones. La debilidad del consumo interno continúa siendo el principal condicionante, aunque la llegada de productos extranjeros funciona como un factor adicional de competencia.
Menos empleos y empleadores
La expansión del régimen encontró a la actividad comercial atravesando una nueva etapa de retroceso. Entre enero y mayo, el sector cayó un 1,7% interanual y quedó un 4,8% por debajo del nivel registrado durante el mismo período de 2023.
La recuperación observada entre la segunda mitad de 2024 y los primeros meses de 2025 comenzó así a perder fuerza. El deterioro también alcanzó al mercado laboral.
De acuerdo con el informe, hasta mayo de 2025 el comercio había incorporado 25.754 trabajadores registrados desde el comienzo de la actual gestión. Desde entonces perdió 35.167 empleos, por lo que el balance acumulado desde noviembre de 2023 muestra una reducción de 9.413 puestos.
También cayó la cantidad de empleadores. El sector registra 5.535 menos que un año atrás y 7.567 menos que en noviembre de 2023. Analytica remarcó que estos números reflejan la situación general del comercio y no pueden adjudicarse únicamente al crecimiento del puerta a puerta.
Precios más accesibles para los consumidores
La contracara del proceso aparece en el comportamiento de los precios. Entre noviembre de 2023 y junio, el índice de precios al consumidor de la Ciudad de Buenos Aires acumuló un incremento del 338,3%. En ese mismo período, la indumentaria aumentó un 155,6% y los electrodomésticos, un 88%.
Esto significa que ambos rubros subieron considerablemente menos que el promedio de los precios. Según Analytica, los electrodomésticos resultan un 57% más económicos en términos relativos, mientras que la indumentaria se ubica un 42% por debajo del nivel general.
También mejoró su accesibilidad frente a los ingresos. Comprar un electrodoméstico requiere un 54,3% menos de salario registrado que en noviembre de 2023, mientras que en el caso de la indumentaria la mejora alcanza el 36,8%.
La consultora ejemplificó que con un salario promedio registrado pueden comprarse 27 licuadoras nacionales de $65.000, frente a las 12 que podían adquirirse al inicio del período analizado. Para un jean valuado en $70.000, el poder de compra pasó de 15 a 25 unidades.
La apertura y la mayor competencia contribuyeron, de esta manera, a moderar los precios y ampliar la variedad disponible. Ese beneficio para los consumidores convive, sin embargo, con mayores dificultades para los fabricantes y comercios nacionales.
El Gobierno amplió la franquicia
El Ejecutivo nacional profundizó recientemente la flexibilización del sistema al equiparar las condiciones operativas del Correo Argentino con las de los couriers privados.
La reforma simplificó los trámites y elevó de USD 50 a USD 400 la franquicia libre de tributos por cada envío, con un límite de cinco operaciones anuales. También mantuvo la posibilidad de realizar compras de hasta USD 3.000 mediante el pago de los aranceles correspondientes.
Para las pequeñas y medianas empresas se eliminaron, además, los límites de valor aplicados a las exportaciones realizadas mediante servicios postales. Analytica consideró que esta modificación puede facilitar las ventas internacionales de emprendimientos sin una estructura tradicional de comercio exterior.
La ampliación del régimen presenta así dos caras: abre nuevas oportunidades para consumidores y pequeños exportadores, pero también intensifica la competencia en sectores comerciales e industriales afectados por la caída del consumo.