La Asociación Bancaria, que conduce Sergio Palazzo, expresó su "más enérgico rechazo" al proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
A través de un comunicado, el gremio sostuvo que la iniciativa "recupera el mismo marco normativo que dio origen a la convertibilidad", una política que, recordó, finalizó con la crisis de 2001-2002.
"Aquella legislación derivó en niveles de desocupación superiores al 22%, una fuerte caída del consumo y de la inversión, además de dejar a millones de personas sin posibilidad de acceder a una jubilación", señalaron desde La Bancaria. El sindicato remarcó que ese esquema fue modificado en 2003 tras el colapso económico y social.
Críticas al modelo: "laboratorio de experimentación"
Para el gremio, el proyecto del Ejecutivo responde a postulados ideológicos de la Escuela Austríaca y desconoce las características de una economía como la argentina, expuesta a las fluctuaciones internacionales.
"La propuesta desconoce las necesidades productivas y sociales del país y reproduce recetas que ya demostraron resultados negativos", indicó el comunicado.
La Bancaria advirtió además que la reforma "pretende convertir a la Argentina en un laboratorio de experimentación" con consecuencias económicas, sociales e institucionales "difíciles de prever".
Cuestionamientos a la conducción del BCRA y al déficit cero
Uno de los puntos centrales del rechazo está en el mecanismo de designación de autoridades. El sindicato planteó que si la remoción del presidente del BCRA requiere el voto de dos tercios de ambas cámaras, el nombramiento también debería contar con ese mismo nivel de consenso para "fortalecer la independencia institucional".
También cuestionó la aplicación estricta del principio de "déficit cero". Según el gremio, experiencias similares derivaron en crisis de deuda, ajustes sobre áreas esenciales del Estado y deterioro de las condiciones de vida.
En ese sentido, alertaron que el enfoque puede tener un impacto directo sobre el empleo, la actividad económica y el sistema financiero.
El sindicato cerró ratificando su rechazo al proyecto y anticipó que continuará manifestándose "en defensa del rol del Banco Central y de las políticas que deben contribuir al desarrollo económico, la producción y el trabajo".