Las pequeñas y medianas empresas volvieron a sentir el impacto de la recesión en el segundo trimestre del año. El Radar PyME de ENAC correspondiente a abril-junio de 2026 muestra un nuevo deterioro de la actividad, con caída de ventas, menos rentabilidad y las primeras señales de ajuste sobre el empleo.
Ventas en baja y rentabilidad en rojo
Según el relevamiento de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino, el 46,7% de las PyMEs registró una caída en sus ventas durante el período.
A ese dato se suma otro que preocupa al sector: casi un tercio de las empresas trabaja con rentabilidad negativa. Esa combinación achica el margen para absorber costos, sostener plantillas o encarar nuevos proyectos.
Para ENAC, el mercado interno debilitado sigue siendo el principal condicionante. Lejos de consolidarse, la recuperación del consumo no aparece y eso condiciona toda la cadena productiva.
Se pierde empleo y se frenan las inversiones
El impacto ya se trasladó al mercado laboral. En la muestra analizada se produjo una pérdida neta de 41 puestos de trabajo en el trimestre. Desde la entidad advierten que confirma una tendencia: cuando la demanda se retrae y los márgenes se achican, el ajuste termina en los puestos de trabajo.
Las expectativas tampoco son alentadoras. Solo el 19,2% de las PyMEs prevé realizar inversiones en los próximos seis meses. La mayoría decidió postergar proyectos de expansión ante la falta de señales de reactivación. La inversión, históricamente ligada a la generación de empleo, vuelve a quedar relegada.
El empleo, en el centro de la preocupación
Para el movimiento sindical, los datos ponen el foco en el principal generador de trabajo privado formal del país. Cualquier deterioro en las PyMEs repercute directamente en la estabilidad laboral, las negociaciones salariales y la posibilidad de incorporar nuevos trabajadores.
El informe concluye que la preocupación empresaria ya no pasa únicamente por la inflación o el costo financiero. Hoy el problema central es la falta de consumo, en un contexto que limita las perspectivas de crecimiento del empleo formal.