El presidente del bloque PRO en el Senado bonaerense, Pablo Petrecca, cuestionó al gobernador Axel Kicillof por la nueva suspensión del Programa MESA, una política de asistencia alimentaria que llegaba a miles de familias a través de las escuelas de la provincia de Buenos Aires.
La crítica surgió luego de que el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad oficializara la Resolución 1640/2026, mediante la cual prorrogó la paralización del Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria hasta el 31 de enero de 2027.
Para Petrecca, la medida revela cuáles son las prioridades del Ejecutivo bonaerense en un contexto marcado por los reclamos presupuestarios de la Provincia hacia el Gobierno nacional.
“Nos dicen que la Provincia está en crisis y que la deuda del Gobierno nacional condiciona todas las decisiones. Pero cuando llega el momento de decidir dónde ajustar, las prioridades aparecen con una claridad sorprendente”, afirmó.
El senador opositor sostuvo que el debate ya no se limita a las restricciones financieras, sino que alcanza directamente a la orientación del gasto público provincial.
Según planteó, mientras la estructura estatal continúa creciendo, el recorte termina afectando a una política destinada a garantizar alimentos a niños y familias bonaerenses.
“La primera variable de ajuste termina siendo un programa alimentario destinado a miles de chicos. Entonces la discusión deja de ser solamente económica y pasa a ser una discusión sobre prioridades”, señaló.
Petrecca también cuestionó que el Gobierno provincial no haya avanzado sobre otros componentes del gasto, como los cargos políticos, los organismos públicos o la estructura administrativa.
El legislador repasó el recorrido administrativo del Programa MESA durante los últimos meses y calificó la situación como una muestra de “improvisación y falta de planificación”.
En una primera instancia, la Provincia había dispuesto la suspensión del programa durante 90 días. Posteriormente, el propio Ejecutivo reconoció la existencia de deudas con proveedores que ya habían entregado alimentos correspondientes a marzo y abril.
Para cancelar esas obligaciones, el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad dictó la Resolución 1573/2026, que permitió utilizar fondos excedentes del Servicio Alimentario Escolar.
Petrecca cuestionó que se recurriera a recursos de otro programa alimentario para pagar las deudas del plan que había sido suspendido.
“Primero suspenden, después reconocen que debían dinero, luego buscan cómo pagarlo y finalmente vuelven a suspender el programa. Si esa era la planificación, cuesta distinguirla de la improvisación”, lanzó.
El titular de la bancada del PRO advirtió que la suspensión tendrá consecuencias directas en los territorios, especialmente en un escenario de crecimiento de la demanda de asistencia alimentaria.
De acuerdo con su análisis, los municipios deberán destinar recursos propios para cubrir parte de las necesidades que hasta ahora eran atendidas mediante el Programa MESA.
Además, aseguró que todavía existen proveedores que reclaman pagos atrasados y que miles de familias dejaron de recibir el complemento alimentario distribuido por medio de las escuelas.
“Los chicos siguen necesitando comer todos los días, no cuando el expediente queda completo”, expresó.
Petrecca también apuntó contra la contradicción que, a su entender, existe entre el discurso oficial de protección a los sectores vulnerables y las resoluciones adoptadas por la administración provincial.
En ese marco, pidió al gobernador que reconozca públicamente la dimensión de las dificultades presupuestarias y explique por qué la suspensión, originalmente anunciada por tres meses, terminará extendiéndose durante casi un año.
“Si la Provincia atraviesa una crisis, dígalo con todas las letras. Pero no haga que el costo vuelva a recaer sobre quienes más necesitan del Estado”, manifestó.
Finalmente, sostuvo que las prioridades de una gestión no se definen por sus declaraciones públicas, sino por las decisiones administrativas que adopta.
“Las palabras pueden prometer sensibilidad; las resoluciones muestran cuáles son las verdaderas prioridades. Y cuando la primera variable de ajuste termina siendo un programa alimentario, las prioridades de este Gobierno quedan dolorosamente claras”, concluyó.