El vocero presidencial Adrián Ravier quedó envuelto en una nueva polémica luego de afirmar que los estudiantes extranjeros representan “hasta un 40 por ciento” del alumnado universitario. Sin embargo, las estadísticas oficiales ubican esa proporción entre el 4% y el 5% en el conjunto del sistema argentino.
La declaración se produjo durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada, cuando un periodista consultó al funcionario sobre las diferencias entre dos iniciativas impulsadas por el Gobierno nacional: la habilitación para que las universidades públicas cobren aranceles a extranjeros y la flexibilización de las restricciones para que ciudadanos de otros países compren tierras rurales.
Ravier defendió la llegada de inversiones y aseguró que quienes quieran radicarse, producir e incluso solicitar la ciudadanía argentina serán bienvenidos. También señaló que el proyecto sobre tierras impediría que gobiernos extranjeros adquieran territorio nacional, pero permitiría hacerlo a particulares.
Al vincular el tema con el financiamiento del sistema universitario, el vocero sostuvo que existe una elevada presencia de alumnos extranjeros en las facultades de Medicina. “Está pasando que un alto porcentaje de nuestros estudiantes en facultades de Medicina son extranjeros, hasta un 40 por ciento, prácticamente”, afirmó.
Consultado sobre el origen de la información, Ravier atribuyó el dato a la Universidad de Buenos Aires (UBA), aunque durante la conferencia no presentó ningún informe que lo respaldara.
“Es el dato que tengo ahora, de la Universidad de Buenos Aires”, señaló. Luego precisó que, según la información que manejaba, el porcentaje sería exactamente del 39%. Ante los cuestionamientos sobre la veracidad de esa cifra, el funcionario admitió que podría ser revisada. “Si es falso, lo revisamos”, respondió.
A partir de ese porcentaje, Ravier argumentó que el Estado argentino destina recursos públicos a formar profesionales extranjeros que posteriormente podrían regresar a sus países.
“Estamos destinando una cantidad de dinero a formar extranjeros que eventualmente se vuelven a sus países”, expresó. En esa línea, sostuvo que el objetivo oficial es “cuidar el dinero de los argentinos” y garantizar oportunidades educativas para los sectores de menores ingresos.
El vocero aclaró que la propuesta no impondría el cobro de aranceles en todas las universidades nacionales. Según explicó, cada institución podría resolverlo en función de la autonomía universitaria. “Las universidades nacionales, que son autónomas, pueden decidir si quieren cobrarles o no a los extranjeros”, indicó.
Los registros de la Secretaría de Educación contradicen la dimensión señalada por Ravier. De acuerdo con las estadísticas disponibles, los estudiantes extranjeros representan aproximadamente entre el 4% y el 5% de la matrícula universitaria del país.
La proporción puede ser superior en determinadas carreras, facultades o instituciones, especialmente dentro del área de Medicina. Sin embargo, esos casos particulares no pueden trasladarse al conjunto del sistema universitario argentino.