El senador nacional Maximiliano Abad rechazó las publicaciones que asociaron a la Argentina con el racismo. El dirigente radical consideró que esas acusaciones partieron de generalizaciones sin fundamentos y defendió la historia inmigratoria y las instituciones del país.
Según explicó, diferentes figuras internacionales difundieron mensajes de fuerte repercusión luego de la definición entre la Selección argentina y España. Aunque algunas posteriormente se disculparon, el legislador advirtió que el contenido ya había circulado ampliamente y provocado un daño difícil de revertir.
Dijeron que Argentina es un país racista. Los hechos dicen otra cosa: una Constitución abierta a la inmigración desde 1853, educación pública y gratuita hasta la universidad, y salud que no le pide la billetera a nadie.
— Maxi Abad (@MaxiAbad) July 26, 2026
Los prejuicios se desarman con información, no con enojo.…
Abad sostuvo que este tipo de afirmaciones se propagan con rapidez en las redes sociales, incluso cuando no están acompañadas por pruebas. Frente a ese escenario, planteó que la respuesta debe darse mediante argumentos, información histórica y contexto, y no únicamente desde la indignación.
Como parte de su defensa, el senador recordó que la Constitución Nacional de 1853 impulsó la llegada de inmigrantes y reconoció derechos civiles a las personas de diferentes nacionalidades que decidieran establecerse en el territorio argentino.
También destacó la sanción de la Ley 1420, la Reforma Universitaria de 1918 y la gratuidad de la enseñanza superior como hitos que contribuyeron a construir un sistema educativo abierto. A esos antecedentes sumó el acceso a la salud pública, al que presentó como otro de los rasgos centrales del modelo social argentino.
El dirigente radical también mencionó el proceso de memoria, verdad y justicia desarrollado desde la recuperación democrática. En esa línea, señaló que el país eligió recurrir a sus instituciones judiciales para abordar tanto los crímenes de la última dictadura como los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA.
Abad reconoció que en la Argentina persisten conductas discriminatorias y clasistas. Sin embargo, remarcó que el país dispone de normas e instituciones destinadas a prevenirlas, investigarlas y sancionarlas, por lo que rechazó que esos hechos permitan caracterizar de manera general a toda la sociedad.
Finalmente, reivindicó el desempeño y el comportamiento de la Selección durante el Mundial. Más allá del resultado deportivo, afirmó que el equipo reflejó valores vinculados con la unidad, el trabajo colectivo y el respeto por los adversarios.
El senador concluyó que la Argentina todavía tiene problemas que afrontar y aspectos que mejorar, pero también una historia y una serie de principios democráticos que, a su entender, merecen ser defendidos.