La industria argentina sigue sin encontrar un piso. De acuerdo al informe de la Unión Industrial Argentina, en junio la producción cayó 1,8% interanual y se mantuvo prácticamente igual que en mayo con una baja de 0,2%.
Con ese resultado, el primer semestre de 2026 cerró 3% por debajo del mismo período de 2025 y 10% menos que los niveles de 2022 y 2023. Es el peor arranque de año en los últimos tres años.
El panorama sigue siendo de mucha disparidad entre rubros. La construcción volvió a dar señales negativas: la venta de cemento cayó 2,7% y el índice de insumos para la construcción bajó 2%. Ambos indicadores siguen muy lejos de los registros de hace cuatro años. En el mismo sentido, metalmecánica retrocedió 0,3% y el acero 4,6%.
En el sector automotor la foto es ambigua. La producción de junio se mantuvo estable con un leve alza de 0,2%, pero en el acumulado del año arrastra una caída fuerte de 18%. La maquinaria agrícola mostró algo de aire con un aumento de 9% en patentamientos, aunque todavía está por debajo de años anteriores.
En alimentos y bebidas el resultado fue mixto. Crecieron las bebidas 4% y la faena vacuna 5%, mientras que cayeron los lácteos 1,2% y la molienda de oleaginosas 0,6%.
Los pocos datos positivos
Dos variables jugaron a favor. El consumo de energía de las grandes fábricas subió 1,4%, lo que sugiere algo más de movimiento en varios sectores. Y en el frente externo, Brasil fue clave: las exportaciones a ese país crecieron 15% en junio, impulsadas por autos, aluminio, combustibles y productos primarios. También mejoró la liquidación de dólares del agro con un alza de 18%.
El contraste es fuerte con mayo, cuando la industria se había desplomado 5,7% interanual con 14 de 16 sectores en baja. Solo se destacaron petróleo refinado con +19% y tabaco +15%. El resto sigue en crisis: textiles -26%, maquinaria -23% y calzado -15%.
Para la UIA el cuadro general sigue marcado por el estancamiento y el bajo nivel productivo.