La diputada bonaerense de Fuerza Patria Ayelén Rasquetti repudió los recortes y la quita de subsidios al transporte público dispuestos por el Gobierno nacional y advirtió que varias localidades del interior de la provincia de Buenos Aires quedaron prácticamente aisladas.
La legisladora, referenciada en el Frente Renovador, señaló que las políticas de ajuste, desregulación y eliminación de partidas presupuestarias implementadas por la administración de Javier Milei provocaron una fuerte reducción de los servicios que recorren los corredores de las rutas nacionales 3 y 205.
Entre las principales consecuencias mencionó el retiro total de la Línea 88 en el tramo que conectaba Once, Cañuelas y San Miguel del Monte, así como la disminución de las frecuencias del Tren Roca hacia Uribelarrea.
“En medio de una crisis del transporte público inducida por las políticas de ajuste, desregulación y eliminación de partidas presupuestarias por parte del Gobierno nacional, el corredor de las rutas 3 y 205 sufre las consecuencias de un vaciamiento sistemático”, afirmó Rasquetti.
Según explicó la diputada, la eliminación de frecuencias consideradas esenciales generó protestas vecinales y presentaciones ante la Secretaría de Transporte de la Nación.
Rasquetti sostuvo que los usuarios quedaron desprotegidos frente a decisiones empresariales que, según denunció, cuentan con el aval del Gobierno nacional por falta de regulación y control. “Las comunidades de San Miguel del Monte, Abbott, Berra, Videla Dorna y diversos parajes rurales de Cañuelas sufren hoy un virtual aislamiento”, señaló.
La legisladora agregó que los municipios afectados se encuentran obligados a buscar soluciones transitorias con recursos propios ante lo que calificó como una retirada del Estado nacional de sus responsabilidades.
El recorte de servicios afecta especialmente a estudiantes, docentes, pequeños productores rurales, trabajadores y personas que deben trasladarse para recibir atención médica.
Rasquetti destacó particularmente la situación de la comunidad educativa del histórico Colegio Don Bosco de Uribelarrea, cuyos integrantes dependen de las conexiones ferroviarias y de colectivos para llegar diariamente al establecimiento. “Como consecuencia de este abandono nacional, hay menos frecuencias, pueblos aislados y un transporte público que deja de ser un derecho garantizado para convertirse en un privilegio inaccesible”, expresó.
También advirtió que la reducción del transporte pone en riesgo la presencialidad escolar, dificulta el acceso a hospitales regionales y afecta la actividad productiva y comercial de las localidades del interior bonaerense.
Para la diputada massista, la decisión del Gobierno nacional de retirarse de la planificación y el sostenimiento del transporte público favorece la concentración del mercado en empresas privadas.
Según planteó, esas compañías priorizan la rentabilidad económica por encima de las necesidades de los usuarios y de la conectividad territorial. “Esta política de recortes e insensibilidad social genera un perjuicio irreparable, poniendo en riesgo la presencialidad escolar, el acceso a hospitales regionales y la supervivencia económica de los distritos del interior”, subrayó.
Rasquetti presentó un proyecto de declaración en la Legislatura bonaerense para expresar el rechazo a los recortes y reclamar la restitución de los servicios afectados.
“Repudiamos los recortes nacionales y exigimos la inmediata restitución y normalización de todos los servicios de transporte afectados”, concluyó. El pronunciamiento de Rasquetti se conoció luego de que el Gobierno de Axel Kicillof formalizara el cierre del convenio que permitía la intervención de la Nación en el cálculo y la distribución de los subsidios al transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires.