Empresarios del noroeste bonaerense llevaron ante Vialidad Nacional un fuerte reclamo por el estado de las rutas que atraviesan la región, pero desde el organismo anticiparon que la política inmediata estará limitada a tareas de mantenimiento básico.
Representantes de la Federación del Nucleamiento Empresarial del Noroeste Bonaerense entregaron a las autoridades nacionales un informe técnico en el que advirtieron sobre el avanzado deterioro de la red vial y solicitaron la puesta en marcha de un plan urgente de obras. El documento señala que la situación afecta a veinticuatro localidades y a más de 890.000 habitantes, además de perjudicar la producción agroindustrial, el transporte de cargas, el comercio y la conectividad de una amplia zona del interior bonaerense.
La reunión se realizó en la sede central de Vialidad Nacional. Participaron el presidente de la Federación, Dardo Dameno, y el secretario de la entidad, Daniel Reus, quienes fueron recibidos por el administrador general del organismo, Marcelo Campoy, y otros funcionarios nacionales.
También estuvieron presentes representantes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa y de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires.
Uno de los principales puntos del planteo fue la situación de la Ruta Nacional 5, considerada estratégica para la producción y la circulación regional.
Según el informe presentado por los empresarios, por ese corredor transitan aproximadamente 1.200 camiones por día y se registran más de 50 víctimas fatales por año. Frente a este escenario, la Federación volvió a reclamar que se complete su transformación en autovía.
La ruta es utilizada para el traslado de cereales, hacienda, insumos agropecuarios y mercaderías, además del tránsito relacionado con el desarrollo de Vaca Muerta.
Los empresarios advirtieron que el aumento del tránsito pesado, sumado al ascenso del nivel freático, aceleró el deterioro de pavimentos, banquinas, puentes y alcantarillas, con consecuencias directas sobre la seguridad vial y los costos logísticos.
Desde Vialidad Nacional respondieron que, ante la falta de financiamiento público, la política actual se concentrará principalmente en trabajos de bacheo, corte de pasto y reparaciones superficiales.
Las autoridades indicaron que los proyectos de mayor envergadura dependerán de futuros esquemas de concesión y de la obtención de inversiones privadas.
En el caso de la Ruta Nacional 5, señalaron que la continuidad de la autovía quedará supeditada al resultado de los procesos de concesión.
También informaron que las obras pendientes sobre la Ruta Nacional 7, entre Junín y Luján, serían incorporadas a una futura concesión de la Ruta 8.
Para la Ruta 188, el organismo anunció intervenciones en el tramo que conecta Pergamino y Junín, aunque no presentó un cronograma concreto. La Ruta 33, en tanto, continuará bajo un esquema de mantenimiento básico.
La respuesta generó un duro cuestionamiento de la entidad empresarial, que consideró insuficiente limitar la intervención estatal a trabajos menores. “Pretender responder a esa realidad únicamente con mantenimiento básico y corte de pasto no es una solución: es administrar el deterioro y resignarse al atraso”, expresaron desde la Federación.
La organización aseguró que continuará reclamando las obras necesarias para garantizar condiciones adecuadas de circulación, reducir los riesgos viales y mejorar la competitividad de la región.
“No vamos a aceptar que esa resignación se convierta en la respuesta para el interior productivo. Vamos a seguir reclamando, con firmeza y fundamentos técnicos, las obras que nuestra región necesita”, manifestaron.
Desde la entidad remarcaron que cada proyecto postergado implica pérdidas de competitividad para las empresas, oportunidades de desarrollo desaprovechadas y una mayor exposición de quienes circulan diariamente por rutas que presentan serias deficiencias.